En un contundente operativo contra los delitos ambientales, la Policía Metropolitana de Barranquilla, a través de su Seccional de Carabineros y Protección Ambiental, logró la incautación de 2.700 unidades de palma de cera en diferentes sectores estratégicos de la ciudad.
La acción policial, desarrollada durante la jornada del Domingo de Ramos, busca proteger esta especie nativa (Ceroxylon quindiuense), la cual es fundamental para el ecosistema y sirve de hogar al loro orejiamarillo, especie también amenazada. Las autoridades reportaron que estos ramos pretendían ser comercializados ilegalmente a las afueras de los templos religiosos, a pesar de las constantes campañas de sensibilización.
Esfuerzos por una «Semana Santa Sostenible»
Desde días previos, la Alcaldía de Barranquilla y la autoridad ambiental Barranquilla Verde habían impulsado la campaña «Porque respetar también es celebrar», promoviendo el uso de alternativas ecológicas como la palma areca, los ramos de olivo o plantas ornamentales. De hecho, el Distrito anunció la entrega de 12.000 plántulas para evitar que los feligreses recurrieran a la palma de cera.
A pesar de estos esfuerzos pedagógicos, la persistencia del tráfico ilegal llevó a la realización de estos decomisos. El Intendente Alfonso Triana, jefe de la Policía Ambiental, reiteró el llamado a la comunidad para proteger la biodiversidad y denunciar cualquier actividad que atente contra los recursos naturales.
Consecuencias legales
Cabe recordar que el aprovechamiento, transporte y comercialización de palma de cera constituye un delito ambiental en Colombia que puede acarrear multas económicas significativas e incluso penas de prisión. El material incautado será puesto a disposición de las autoridades ambientales competentes para su disposición final o transformación en abono orgánico.


