En un acto que fusiona la tradición espiritual con el compromiso del deber, el Comando de Guardacostas de San Andrés y Providencia (CESYP) realizó una jornada de reflexión centrada en la luz del Cirio Pascual, símbolo que desde ahora representa la guía de sus operaciones en el mar de los siete colores.
La ceremonia, marcada por un tono de recogimiento, buscó fortalecer el espíritu de los hombres y mujeres que integran la Institución, asociando la «llama inagotable» del cirio con la persistencia necesaria para cumplir sus tres ejes misionales: la protección de la soberanía nacional, la salvaguardia de la vida humana en el mar y el mantenimiento de la tranquilidad en el departamento archipiélago.
Para los uniformados, este acto trasciende lo religioso y se convierte en un recordatorio de su presencia ininterrumpida. Según manifestaron fuentes de la unidad, la luz simboliza la vigilancia que se mantiene «día y noche» sobre las aguas de San Andrés, Providencia y Santa Catalina, zonas estratégicas donde el factor humano y la moral de la tropa son claves para el éxito de las patrullas.
Bajo la consigna de proteger «el azul de la bandera», el personal del CESYP reafirmó su vínculo con la comunidad isleña, presentándose no solo como una fuerza de control, sino como custodios de un ecosistema que definen como un «paraíso» bajo su cuidado.
Esta jornada de fortalecimiento institucional hace parte de las actividades de bienestar y cohesión de cara a las metas operacionales de la Armada de Colombia en el Caribe colombiano.



