El folclor colombiano pierde a una de sus raíces más profundas. Este sábado se confirmó el fallecimiento del maestro Gregorio ‘Goyo’ Almeida, el último integrante de la formación legendaria de los Gaiteros de San Jacinto. Con su partida, se cierra un capítulo dorado de la música ancestral del Caribe, dejando un vacío inmenso en la tradición de los Montes de María.
Originario de Soplaviento, Bolívar, el maestro Almeida fue una pieza fundamental en la internacionalización de la gaita. Junto a figuras como Catalino Parra, llevó el sonido del guacho y el canto de negros a los escenarios más importantes del mundo, convirtiéndose en guardián de una herencia que mezcla la resistencia indígena y la fuerza africana.
Un legado inmortalizado en canciones
La Corporación Folclórica y Artesanal de San Jacinto (CORFOARTE) lamentó profundamente el deceso a través de un emotivo comunicado: “Su música capturó la esencia de la tradición ancestral. A Goyo le debemos la certeza de que la gaita es identidad y vida compartida”. Entre su vasto repertorio, su obra “Donde canta la paloma”queda como un himno eterno que seguirá resonando en las plazas y festivales del país.
Por su parte, el Instituto de Cultura y Turismo de Bolívar (Icultur) destacó que la vida del maestro fue un «canto a la identidad», asegurando que su memoria habitará en cada generación de músicos que empuñen una gaita en el territorio nacional.
Homenaje en vida
Cabe recordar que el Festival Nacional Autóctono de Gaitas de San Jacinto ya había rendido tributo al maestro en vida, reconociendo su papel como «raíz y vuelo» de la música bolivarense. Hoy, su pueblo natal, Soplaviento, y su hogar adoptivo, San Jacinto, lloran al hombre, pero celebran al mito cuyo guacho no dejará de sonar.
Las exequias del maestro Almeida se llevarán a cabo en las próximas horas, en medio de un ambiente de profundo respeto y el sonar constante de las gaitas que él mismo ayudó a consagrar como patrimonio del alma colombiana.


