Un hecho de extrema violencia sacudió la madrugada de este sábado 18 de abril al corregimiento de Taganga. Una pareja de esposos, presuntamente de nacionalidad venezolana, fue brutalmente asesinada en una vivienda ubicada en un cerro del sector, en un ataque perpetrado por hombres que portaban uniformes de la Policía Nacional.
El ataque
Según el relato de una testigo presencial, quien se encuentra bajo custodia oficial, aproximadamente siete sujetos irrumpieron violentamente en el inmueble durante la madrugada. Los agresores, vestidos con prendas alusivas a la Seccional de Investigación Criminal (Sijín), acabaron con la vida del hombre, identificado inicialmente como «Jerry», utilizando un machete.
Por su parte, la mujer, conocida bajo el alias de «Katira», fue sacada de la residencia a la fuerza, herida con arma de fuego y posteriormente arrojada por el cerro colindante.
Captura y evidencias
La Policía Metropolitana de Santa Marta informó que, tras recibir reportes de disparos en el sector del mirador de Taganga, interceptaron un vehículo tipo taxi que descendía de la zona. En su interior hallaron a un individuo que portaba prendas de la Sijín y un arma de fuego, quien fue capturado de inmediato.
En la escena del crimen, peritos del CTI de la Fiscalía incautaron el machete utilizado en el ataque y recolectaron dos vainillas calibre 9 mm.
Hipótesis: ¿Una filtración mortal?
El caso ha tomado un giro alarmante tras las declaraciones de la testigo, quien reveló que el viernes 17 de abril, apenas un día antes del crimen, la pareja acudió al Gaula de la Policía para denunciar que estaban siendo víctimas de amenazas.
La mujer bajo custodia señaló que solo ellos tres y los funcionarios que recibieron la denuncia conocían de este movimiento legal. Según su testimonio, la información pudo haber sido filtrada a la estructura criminal ‘Los Pachenca’, a quienes atribuye la autoría del doble homicidio como represalia por la denuncia interpuesta.
De acuerdo con las primeras indagaciones, las víctimas presuntamente se dedicaban a la venta de estupefacientes en la zona. Las autoridades del Magdalena continúan con las investigaciones para determinar la veracidad de la supuesta filtración y dar con el paradero de los demás responsables.


