La empresa Afinia continúa fortaleciendo su estrategia de sostenibilidad en la región Caribe. En esta oportunidad, la compañía entregó dos megaviveros autosostenibles en el departamento del Magdalena, una iniciativa orientada a promover la restauración ecológica, la conservación de la biodiversidad y la formación ambiental de las comunidades.
Los proyectos fueron inaugurados en los municipios de Santa Ana y San Zenón, como parte del cumplimiento de las obligaciones de compensación ambiental de la empresa. La entrega se realizó a Corpamag, con la participación de autoridades locales, directivos, docentes, estudiantes y líderes comunitarios.
En Santa Ana, la infraestructura fue construida en la Institución Educativa Barro Blanco, ubicada en el corregimiento del mismo nombre. Mientras tanto, en San Zenón, el megavivero quedó instalado en la Institución Educativa Tomás Herrera Cantillo, en el corregimiento de Peñoncito.
Más de 15.000 plántulas por año en cada vivero
Cada uno de estos espacios tiene capacidad para producir más de 15.000 plántulas anuales entre especies maderables y frutales, seleccionadas de acuerdo con las necesidades ambientales de cada territorio.
La meta es contribuir a procesos de restauración ecológica, recuperación de ecosistemas estratégicos y fortalecimiento de la biodiversidad en una zona especialmente vulnerable a los efectos del cambio climático y la degradación ambiental.
Además de su función productiva, los megaviveros fueron concebidos como laboratorios vivos de educación ambiental, donde estudiantes, docentes y habitantes podrán participar en actividades de formación, producción de plántulas y cuidado de los recursos naturales.
Infraestructura adaptada al Caribe y alimentada con energía solar
Los proyectos cuentan con zonas de germinación, áreas de acopio de materiales, reservorios de agua y estructuras bioclimáticas desmontables diseñadas para adaptarse a las condiciones climáticas del Caribe colombiano.
Uno de los elementos más destacados es la incorporación de sistemas de energía solar fotovoltaica, que permiten abastecer los equipos internos y reducir la dependencia de la red eléctrica convencional, reforzando el carácter sostenible de la iniciativa.
Las plántulas que se produzcan en estos espacios podrán destinarse a programas de reforestación, proyectos de infraestructura verde en áreas urbanas y rurales, procesos educativos y emprendimientos comunitarios liderados por organizaciones locales.
Formación ambiental para las comunidades
Como parte del proceso de implementación, Afinia desarrolló jornadas de capacitación dirigidas a docentes y estudiantes, enfocadas en sostenibilidad, producción agropecuaria y protección ambiental.
La compañía explicó que estas actividades buscan fortalecer capacidades locales mediante herramientas innovadoras y estrategias pedagógicas que permitan a las comunidades apropiarse de los proyectos y garantizar su sostenibilidad en el tiempo.
Con la puesta en marcha de estos dos megaviveros, Afinia ratifica su apuesta por el desarrollo sostenible y la construcción de soluciones ambientales de largo plazo, promoviendo la participación ciudadana y la recuperación de ecosistemas en el departamento del Magdalena.


