El mandatario saliente Gustavo Petro abandonó de manera definitiva el palacio presidencial este viernes, marcando el cierre oficial de sus cuatro años de gobierno en Colombia.
Acompañado por su hija menor, Antonella, el líder político descendió las escalinatas de la sede gubernamental para recibir los honores de las fuerzas de seguridad del Estado, en un acto que formaliza la transición del poder hacia el nuevo presidente del país, Abelardo De La Espriella.
Último discurso ante simpatizantes y fuerzas militares
Durante su salida del recinto ejecutivo, el dirigente vistió un traje blanco y ofreció unas palabras de gratitud dirigidas tanto a los ciudadanos que se congregaron en las inmediaciones del lugar para presenciar el relevo institucional, como al cuerpo de seguridad que estuvo a cargo de su protección durante el cuatrienio. En su intervención, resaltó el estado en el que deja a sus colaboradores y proclamó consignas en favor de la libertad y la vida antes de abandonar la estructura.
Actos protocolarios en la Plaza de Armas
La jornada de despedida concluyó con un evento formal en la Plaza de Armas del complejo presidencial, donde las delegaciones de las fuerzas armadas rindieron el último homenaje militar a su gestión como jefe de Estado. Con este protocolo, el político puso fin a sus actividades oficiales dentro de la Casa de Nariño para dar paso a la investidura de la nueva administración entrante.


