Tras una inspección exhaustiva en el norte de Barranquilla, la Alcaldía calificó el estado de una vivienda en la calle 93 con carrera 46 como un escenario de negligencia extrema y riesgo biológico. Según el informe oficial del Distrito, en el lugar se evidenció una «acumulación extrema de residuos sólidos en estado de descomposición», junto con una grave proliferación de plagas y contaminación por excretas. Este entorno, caracterizado por una ventilación deficiente y un deterioro estructural severo, configuraba un peligro inminente tanto para los ocupantes como para la salud pública de los vecinos.
En cuanto al estado de los animales, el reporte distrital fue contundente al señalar la vulneración de sus derechos fundamentales. «Se constató la acumulación de animales en condiciones de maltrato e insalubre, así como signos evidentes de enfermedad y estrés», afirmó la Alcaldía de Barranquilla tras rescatar a más de 70 perros. Debido a que las autoridades determinaron que se trata de un «caso de maltrato por negligencia», los caninos fueron enviados al Centro de Bienestar Animal (CBA) para recibir atención prioritaria ante el elevado riesgo de enfermedades respiratorias y zoonóticas.
La magnitud del operativo requirió la intervención de una mesa técnica compuesta por entidades como la Policía Ambiental, la Unidad Gelma de la Fiscalía y la Personería Distrital, entre otras. Como consecuencia de la masiva llegada de animales rescatados, el Distrito anunció una medida temporal para su centro asistencial: «el CBA, a partir de este momento, estará habilitado únicamente para emergencias vitales», restringiendo la atención general hasta el mediodía del viernes 27 de marzo. Esta coordinación interinstitucional busca no solo sanear el predio, sino garantizar las rutas legales contra los responsables del hacinamiento.


