El viejo anhelo de que Soledad deje de ser «el patio trasero» de la seguridad de Barranquilla está cada vez más cerca de ser una realidad. El proyecto para crear la Policía Metropolitana de Soledad y Malambo (MESYM)ha pasado de las promesas en campaña a los planos técnicos y compromisos de chequera nacional.
¿Por qué ahora sí?
La gran diferencia en este avance es el espaldarazo del Ministerio del Interior. Tras años de bloqueos administrativos, el municipio logró «limpiar» su situación jurídica, lo que abrió el grifo de los recursos a través de Fonsecon. Esto significa que el dinero para los uniformados, las patrullas y la tecnología ya no es una ilusión, sino una partida presupuestal en marcha.
Los pilares del cambio:
- Comando propio: Se acabó eso de esperar órdenes desde Barranquilla. La sede principal se levantará en el sector de Normandía (vía Platanal), un punto estratégico para reaccionar rápido en las zonas más calientes del municipio.
- Pie de fuerza real: No se trata solo de cambiarle el nombre a la estación. Se busca inyectar más de 1.500 policías dedicados exclusivamente a cuidar los barrios de Soledad y Malambo.
- El plan B (Inmediato): Como un edificio no se hace de la noche a la mañana, la estación de Los Almendros servirá de «cuartel de guerra» provisional para empezar a operar con autonomía.
¿Qué gana el ciudadano?
Con una metropolitana propia, Soledad tendrá su propio presupuesto para seguridad y, lo más importante, su propia inteligencia policial. La meta es atacar de frente el «monstruo» de la extorsión y el microtráfico, que hoy operan con demasiada libertad en las fronteras invisibles del municipio.
La alcaldesa Alcira Sandoval ha sido clara: no es solo poner ladrillos, es recuperar la tranquilidad de una ciudad que ya supera los 700 mil habitantes y que no podía seguir dependiendo de la vigilancia prestada de su vecino.


