El panorama de seguridad en el departamento de La Guajira vuelve a agitarse tras el asesinato de un hombre identificado como la «mano derecha» y principal enlace operativo de Naín Andrés Pérez Toncel, más conocido en el mundo del hampa como alias ‘Bendito Menor’.
El ataque sicarial, que ha encendido las alarmas de las autoridades regionales, se produce en un contexto de extrema tensión para las Autodefensas Conquistadoras de la Sierra Nevada (ACSN), estructura a la cual pertenece Pérez Toncel. El hecho tuvo lugar en un sector estratégico de la región, donde sujetos armados interceptaron a la víctima y le propinaron múltiples disparos antes de emprender la huida.
Un lugarteniente en la mira
Aunque la identidad civil de la víctima está bajo verificación oficial para no entorpecer las pesquisas, fuentes de inteligencia señalan que este individuo era el encargado de coordinar los movimientos logísticos y de seguridad del ‘Bendito Menor’, quien recientemente ha estado en el ojo del huracán tras ofrecerse como vocero de paz mientras era vinculado con hechos de sangre como la masacre de Maicao.
Este homicidio es interpretado por expertos en conflicto como un mensaje directo hacia la cúpula de la organización criminal, que en los últimos meses ha sufrido una fuerte presión tanto de la Fuerza Pública como de grupos rivales que se disputan el control de las rutas de narcotráfico y extorsión en la Troncal del Caribe.
Contexto de una guerra silenciosa
La Guajira atraviesa un inicio de año convulso, marcado por operativos de gran escala como el reciente rescate de 25 personas secuestradas por las ACSN y la captura de cabecillas históricos de otras estructuras. La muerte de este colaborador cercano debilita el esquema de protección de Pérez Toncel, cuya ubicación exacta sigue siendo un misterio para las autoridades tras varios intentos fallidos de captura.
Hasta el momento, la Policía Nacional y el Ejércitohan reforzado los patrullajes en las zonas aledañas al lugar del crimen, ante el temor de posibles retaliaciones que puedan afectar a la población civil en municipios como Uribia, Maicao y Riohacha.


