La administración municipal ha dado un paso decisivo para enfrentar los estragos climáticos que han golpeado la infraestructura vial de la capital de Córdoba. El alcalde Hugo Kerguelén García puso oficialmente al servicio de los monterianos un renovado Banco de Maquinaria, una apuesta técnica que busca acelerar la recuperación de los sectores más vulnerables tras las inundaciones.
La inversión, que asciende a los $3.000 millones, permitió la adquisición de equipos pesados de alta gama (maquinaria amarilla) que trabajarán de manera ininterrumpida en dos frentes estratégicos: la zona rural y los barrios periféricos.
Ofensiva contra el deterioro vial
«No podemos permitir que nuestras comunidades queden incomunicadas cada vez que llueve. Con este equipo propio, ganamos autonomía y velocidad», enfatizó el mandatario durante la entrega. El despliegue de estas máquinas se centrará en:
- Rehabilitación de vías terciarias: Claves para que los campesinos puedan sacar sus productos al mercado sin contratiempos.
- Limpieza de canales y arroyos: Intervenciones preventivas para evitar nuevos desbordamientos en la zona urbana.
- Mantenimiento de puntos críticos: Recuperación de tramos viales que presentan pérdida de banca o sedimentación excesiva.
Ahorro y eficiencia para Montería
Tener un banco de maquinaria propio representa para Montería un alivio financiero a largo plazo, al reducir la dependencia de contrataciones externas para emergencias menores. La operatividad de estos equipos estará bajo la supervisión de la Secretaría de Infraestructura, que ya trazó un cronograma de prioridades basado en las solicitudes de las Juntas de Acción Comunal (JAC).
Con este refuerzo mecánico, la «Ciudad de las Golondrinas» busca no solo sanar las cicatrices que dejó el agua, sino prepararse con mayor robustez para los desafíos ambientales que impone el cambio climático en la región del Sinú.


