La sombra de la criminalidad volvió a posarse sobre la urbanización Las Cayenas, en el suroccidente de la ciudad. En la noche de este miércoles, un ataque sicarial terminó con la vida de Efraín Eduardo García Blanco, de 34 años, en un hecho que las autoridades vinculan directamente con disputas territoriales.
Los hechos en la calle 48 F
El crimen ocurrió en la intersección de la calle 48 F con la carrera 8 Sur. Según relatos de los residentes del conjunto residencial, Efraín Eduardo se encontraba en el sector cuando fue abordado por un sujeto vestido de negro. Sin mediar palabra, el sicario desenfundó un arma de fuego y le propinó un impacto de bala que le segó la vida de forma instantánea.
Testigos indicaron que, tras las detonaciones, observaron al agresor correr hacia la parte externa de la unidad residencial, donde un cómplice lo esperaba en una motocicleta para emprender la huida con rumbo desconocido.
Un trágico antecedente familiar
Las investigaciones preliminares de la Policía Nacional sugieren que este homicidio no es un hecho aislado. El informe oficial apunta a un «ajuste de cuentas» relacionado con el control de la venta de estupefacientes en la zona.
Este caso guarda una preocupante conexión familiar: el pasado 6 de diciembre de 2024, en este mismo sector, fue asesinado el hermano de la víctima, Luis Armando García Blanco. En aquel episodio, registrado en la cancha de fútbol de la urbanización, Luis Armando falleció en un doble crimen junto a Richard Pacheco Pérez, de 35 años.
Con este nuevo atentado, la familia García Blanco pierde a un segundo integrante bajo la misma modalidad y en el mismo perímetro en menos de seis meses, lo que mantiene en alerta a los habitantes de Las Cayenas por la persistencia de los conflictos entre estructuras del microtráfico.


