La medida protege más de 942.000 hectáreas del macizo litoral más alto del mundo, suspendiendo nuevas concesiones mineras e hidrocarburíferas para garantizar la seguridad hídrica del Caribe.
En un movimiento calificado como «histórico» por el Ejecutivo, el Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible anunció la declaratoria de una reserva temporal de recursos naturales en la Sierra Nevada de Santa Marta. La decisión busca salvaguardar aproximadamente 942.005 hectáreas, un área crítica no solo por su biodiversidad, sino por ser el «corazón» de la regulación hídrica que abastece a los departamentos de Magdalena, Cesar y La Guajira.
Freno a la actividad extractiva
La restricción principal de esta declaratoria, que tendrá una vigencia de dos años, es el cese de la expansión minera y energética en la zona. Bajo el principio de precaución, la Agencia Nacional de Minería no podrá otorgar nuevos títulos, contratos ni habilitar áreas de exploración.
“No se podrán otorgar nuevas concesiones mineras ni se podrán firmar nuevos contratos de hidrocarburos en el área protegida”, enfatizó la ministra (e) Irene Vélez Torres. No obstante, el Gobierno aclaró que los proyectos que ya cuentan con títulos y licencias ambientales vigentes podrán continuar hasta su terminación, aunque no podrán ser prorrogados.

Un ecosistema vital bajo presión
La Sierra Nevada es reconocida mundialmente como un centro de conectividad ecosistémica y regulación climática. La medida responde a la urgencia de mitigar presiones ambientales derivadas de actividades extractivas que amenazan la supervivencia del territorio.
Además de la protección biológica, la reserva tiene un fuerte componente étnico. El proceso integró la participación de los pueblos Arhuaco, Kankuamo, Kogui y Wiwa, quienes consideran este territorio como un espacio sagrado esencial para su pervivencia cultural y el equilibrio del mundo.
Compromiso con la vida
Con esta acción, el Gobierno Nacional busca consolidar un modelo de desarrollo que priorice el cuidado del agua y la dignidad de las comunidades locales. La reserva temporal actúa como un escudo preventivo mientras se definen estrategias de largo plazo para la conservación de este ecosistema estratégico, fundamental para el bienestar de millones de habitantes en el Caribe colombiano.


