Lo que comenzó como un reclamo individual contra la empresa Servientrega, ha escalado a una denuncia masiva que pone en entredicho la eficiencia logística de la transportadora en la capital del Atlántico. Un ciudadano denunció la «desaparición» de un envío de alimentos perecederos que salió desde Briceño, Cundinamarca, hace semanas y que, a la fecha, no ha sido entregado.
Según el afectado, el sistema de rastreo indica que el paquete llegó a Barranquilla el pasado 4 de abril, pero desde entonces se desconoce su paradero. «He llamado en tres ocasiones y no dan razón. Tengo los nombres de quienes me atienden, los radicados y el soporte de pago. Los productos ya deben estar dañados; ¿quién responde ante este robo?», cuestionó el usuario.
Escándalo en redes sociales
Tras la publicación de esta denuncia por parte de un periodista en redes sociales, el caso se volvió viral, desatando una avalancha de quejas de otros usuarios que atraviesan situaciones similares con Servientrega.

La gravedad de la situación aumentó cuando varios ciudadanos señalaron que no solo se están perdiendo alimentos, sino también medicamentos esenciales, lo que pone en riesgo la salud de los destinatarios que dependen de estos insumos. Los comentarios coinciden en un patrón de respuesta evasiva por parte de los asesores y una demora injustificada en las bodegas de Barranquilla.
Sin dolientes
«No saben qué pasa», es la respuesta recurrente que reciben los clientes. Ante la falta de soluciones, los afectados han comenzado a organizarse para elevar una queja formal ante la Superintendencia de Industria y Comercio (SIC), exigiendo que se investigue el manejo de las mercancías en los centros de distribución locales.
Para muchos usuarios, el término «extravío» ya no es suficiente para describir la situación, calificándola abiertamente como una falta de respeto al consumidor y una apropiación indebida de bienes, especialmente en casos de carga perecedera y salud.



