En un fallo que pone fin a uno de los capítulos más oscuros registrados recientemente en instalaciones militares, la justicia colombiana condenó al teniente Leider Ortiz Ortiza 20 años y dos meses de cárcel. El oficial aceptó su responsabilidad en el asesinato de un campesino de 27 años con discapacidad cognitiva, ocurrido en octubre de 2025.
La Fiscalía General de la Nación confirmó este jueves que un juez especializado avaló el preacuerdo con el oficial, sentenciándolo por los delitos de homicidio, tortura y desaparición forzada, todos bajo circunstancias de agravación.
Cinco horas de tratos crueles
Los hechos, que han generado un fuerte rechazo social, ocurrieron el 7 de octubre de 2025 en la base militar de Frontino. Según la investigación del CTI, la víctima fue retenida bajo la falsa acusación de pertenecer a una organización armada ilegal. Durante cinco horas, el joven fue sometido a vejámenes: fue desnudado, golpeado y colgado de un árbol dentro de la guarnición.
El informe forense reveló que el hombre falleció en uno de los baños de la base tras los tratos inhumanos. Para ocultar el crimen, el teniente Ortiz ordenó envolver el cadáver en una hamaca, llevarlo hasta el helipuerto y arrojarlo al río El Cerro. El cuerpo fue recuperado tres semanas después por las autoridades.
Otros militares implicados
Por este caso de abuso de autoridad y violación a los derechos humanos, también se encuentran bajo medida de aseguramiento otros ocho uniformados: el sargento segundo Andrés Olivio Gutiérrez, el cabo segundo Cristian David Córdoba y seis soldados profesionales.
La sentencia contra Ortiz Ortiz representa una de las condenas más rápidas por este tipo de crímenes, gracias a la contundencia de las pruebas recolectadas por el CTI y la posterior aceptación de cargos del oficial.


