Imágenes satelitales y fotografías muestran que la explotación ilegal ‘La Mandinga’ opera a solo 137 metros de la piscina y los dormitorios de la base en Caucasia. El Ministerio de Defensa ordenó una investigación inmediata.
Un informe del diario estadounidense The New York Times ha puesto bajo la lupa a las Fuerzas Militares de Colombia, tras revelar la existencia de una mina ilegal de oro controlada por el Clan del Golfo dentro de los predios de una unidad militar en Caucasia.
Las pruebas publicadas por el periodista Federico Ríos son contundentes: fotografías y mapas que ubican la mina ‘La Mandinga’ a escasos metros de las edificaciones oficiales. Según el reporte, es «casi imposible» que los uniformados no notaran la actividad, debido al ruido ensordecedor de los generadores diésel y la maquinaria pesada que opera a plena vista.
Las contradicciones del comando
El coronel Daniel Echeverry, comandante de la base, inicialmente negó la extracción de oro en el lugar. Posteriormente, argumentó que, aunque sabía de mineros en la zona desde hace seis meses, el Ejército evitaba actuar para no confrontar a civiles.
Sin embargo, el artículo relata un momento crítico: mientras el coronel recorría la zona con el periodista, tuvo que admitir que los mineros sí estaban en terrenos de la base. En ese instante, soldados intentaron desalojar a los civiles, quienes respondieron lanzando piedras a los uniformados.
Respuesta del Gobierno
Ante la gravedad de las revelaciones, el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, anunció una investigación interna exhaustiva.
«No toleraremos ninguna relación entre miembros del sector defensa y economías criminales, ni admitiremos omisiones», sentenció el alto funcionario. El Gobierno enfatizó que, de comprobarse connivencia criminal o vínculos con el Clan del Golfo, se actuará con todo el peso de la ley contra los responsables de la unidad militar.


