En un duro comunicado, la guerrilla acusó al mandatario colombiano de incumplir lo pactado y aseguró que esperarán al próximo gobierno para retomar las negociaciones.
El Ejército de Liberación Nacional (ELN) rompió el silencio sobre el estado actual de los diálogos de paz en Colombia, asegurando que la gestión del presidente Gustavo Petro llevó al «naufragio» el proceso de concertación. Según la organización ilegal, el Gobierno Nacional utilizó una estrategia de «perfidia» para buscar ventajas militares y la desmovilización del grupo, en lugar de cumplir los acuerdos establecidos en la mesa.
Ruptura y mirada hacia el futuro
A pesar de la gravedad de sus declaraciones, el ELN sostuvo que «jamás» se han levantado de las mesas de manera unilateral, pero que ven inviable seguir con la actual administración. En el texto, el grupo armado manifestó su intención de seguir construyendo un acuerdo de paz, pero bajo la interlocución de un próximo gobierno.
«El presidente terminó haciendo naufragar el proceso y dio rienda suelta a sus amenazas con operaciones militares y bombardeos, con la pretensión de destruir al ELN», señala el comunicado.
Deslinde electoral y narcotráfico
La guerrilla también aprovechó el espacio para desmarcarse de las recientes acusaciones sobre su presunta injerencia en los procesos electorales del país. Afirmaron que, aunque no comparten la lógica de las elecciones, respetan el ejercicio y no han ejercido presión ni amenazas contra candidatos o votantes.
En cuanto a las economías ilícitas, el ELN negó cualquier vínculo con el tráfico de estupefacientes:
- Negación de nexos: «No participamos en ninguno de los eslabones del narcotráfico, no somos narcotraficantes ni hacemos parte de cartel alguno».
- Críticas a Donald Trump: El grupo señaló que el presidente estadounidense utiliza el fracaso de la política antidrogas como una «justificación para hacer la guerra», mencionando incluso que estas políticas se han usado para perseguir a figuras como Nicolás Maduro.
Distanciamiento de las disidencias
Finalmente, la organización marcó una línea clara frente a otros grupos armados, rechazando enfáticamente las acciones violentas perpetradas por las estructuras bajo el mando de alias ‘Iván Mordisco’. Este distanciamiento busca reafirmar su identidad política frente a lo que consideran bandas criminales ajenas a su lucha.


