El Gobierno Nacional busca darle un nuevo rumbo al aeropuerto internacional Ernesto Cortissoz. A través de un anuncio en la red social X, el Ministro del Interior, Armando Benedetti, confirmó que por instrucción directa del presidente Gustavo Petro, liderará junto a Luis Chimenty, director de la Aerocivil, un ambicioso plan de reconstrucción para la principal terminal aérea del Caribe colombiano.
Promesas de inversión en medio de la parálisis
El anuncio se produce en un momento crítico para el aeropuerto, que desde 2024 pasó a manos de la Aeronáutica Civil tras el fracaso de dos concesiones privadas que dejaron las obras inconclusas y la infraestructura en estado de deterioro. Según Benedetti, el presidente Petro visitará Barranquilla en las próximas semanas para detallar la estructuración financiera y el cronograma de ejecución de estas nuevas obras.
Sin embargo, para los sectores gremiales y la opinión pública, el anuncio es recibido con cautela. A pesar de que la Aerocivil tomó el control hace dos años, la terminal «no alza vuelo» y las intervenciones previas de carácter similar no han logrado subsanar las deficiencias estructurales que presenta el edificio.
Los usuarios los más afectados
Mientras el Gobierno y la Aerocivil planean la «megarreconstrucción», la realidad en las salas de espera es de padecimiento diario. Los usuarios continúan denunciando deficiencias en los sistemas de aire acondicionado, retrasos en áreas de migración, falta de mantenimiento en zonas comunes y una infraestructura que no corresponde a la categoría de un aeropuerto internacional.
Un reto para la gestión estatal
Esta nueva apuesta del Ejecutivo nacional se percibe como la última oportunidad para rescatar al Cortissoz del limbo administrativo en el que se encuentra. La llegada del presidente a la ciudad será clave para determinar si existen recursos reales asignados o si se trata de un nuevo capítulo en la larga lista de promesas incumplidas que han marcado la historia reciente del aeropuerto.


