Con un solitario gol de Bukayo Saka, el equipo de Mikel Arteta venció 1-0 al Atlético de Madrid en el Emirates Stadium. Los «Gunners» sellaron su boleto a la gran final de Budapest con un global de 2-1, dejando en el camino al aguerrido equipo de Diego Simeone.
El Arsenal de Inglaterra está de vuelta en el escenario más grande del fútbol europeo. En una noche cargada de tensión y estrategia en el Emirates Stadium, el conjunto londinense logró romper el cerrojo del Atlético de Madrid y se clasificó para la final de la UEFA Champions League 2025/26. Tras un empate 1-1 en la ida en el Metropolitano, el 1-0 de este martes fue suficiente para desatar la euforia en la capital inglesa.
El momento de Saka
La balanza se inclinó a favor de los locales a los 44 minutos del primer tiempo. Cuando parecía que el primer tiempo moriría en ceros, el extremo inglés Bukayo Saka apareció para conectar un remate preciso que venció la resistencia rojiblanca. El gol no solo fue el del triunfo, sino el que puso fin a dos décadas de ausencia en finales continentales; la última vez que el Arsenal llegó a esta instancia fue en 2006, cuando cayó 2-1 ante el FC Barcelona.
Dominio «Gunner» y resistencia colchonera
Las estadísticas del encuentro reflejaron la superioridad de los dirigidos por Mikel Arteta:
- Ataque: El Arsenal registró 13 remates frente a solo 5 del Atlético.
- Posesión: Un control del 55% del balón permitió a los locales manejar el ritmo del juego.
- Precisión: Los ingleses dominaron en número de pases y tiros de esquina (5 contra 2), manteniendo a raya las contras del equipo de Simeone, que no pudo encontrar el camino al empate.
Rumbo a Budapest
Con la clasificación asegurada, el Arsenal ahora espera por su rival definitivo. Este saldrá del cruce entre el Bayern Múnich y el PSG, que se definirá este miércoles 6 de mayo en Alemania, con una ventaja parcial para los franceses de 5-4.
La gran final de la máxima competición europea se disputará el próximo 30 de mayo en el Puskás Aréna de Budapest, Hungría. Allí, el Arsenal buscará levantar su primera «Orejona» y consagrar el proceso de Arteta en la cima del fútbol mundial.



