Vecinos denuncian que carretilleros han tomado el sector como depósito de escombros y basuras. Temen por brotes de dengue y denuncian amenazas al intentar reclamar.
Los habitantes del barrio San Isidro han lanzado una señal de alerta ante la crítica situación sanitaria que se vive en la intersección de la calle Murillo con carrera 27. Lo que debería ser un corredor vial clave para la ciudad, se ha transformado en un vertedero a cielo abierto donde diariamente se acumulan bolsas de basura, desechos orgánicos y escombros.
Riesgo para la salud pública
La principal preocupación de los residentes es la proliferación de plagas. La acumulación de desperdicios ha atraído una presencia inusual de roedores e insectos. Sin embargo, el mayor temor radica en la formación de criaderos de mosquitos tras las lluvias, lo que aumenta el riesgo de contraer enfermedades como el dengue.
«Además de la mala imagen que le damos a quienes transitan por la Murillo, estamos viviendo entre la inmundicia. Pedimos a las autoridades que tomen medidas efectivas antes de que tengamos una emergencia sanitaria en el barrio», manifestó un vecino afectado.
Amenazas y falta de control
La problemática escala a niveles de seguridad ciudadana. Según los testimonios recolectados, las personas encargadas de arrojar los desechos son, en su mayoría, carretilleros que operan en la zona. Cuando la comunidad intenta evitar que arrojen la basura, la respuesta es la violencia verbal e incluso las intimidaciones físicas.
“Lo peor es que si uno les dice algo, les salen con cualquier improperio o hasta lo amenazan, porque la mayoría son carretilleros”, denunció una habitante del sector, quien pidió reserva de su identidad por temor a represalias.
El llamado a las autoridades
La comunidad hace un llamado urgente a la empresa de aseo Triple A, a la Policía Metropolitana y a las autoridades ambientales del Distrito para que:
- Se realice una limpieza profunda y constante del punto crítico.
- Se establezca vigilancia o cámaras de seguridad para sancionar a quienes arrojan desechos.
- Se brinde protección a los vecinos que denuncian esta mala práctica.
Mientras tanto, el «monumento a la basura» en la carrera 27 sigue creciendo, afectando la calidad de vida de decenas de familias en el tradicional barrio de Barranquilla.


