Con la instalación de la Mesa de Ciencia, Tecnología e Innovación Agropecuaria (MECTIA), la Gobernación busca priorizar cultivos con potencial de exportación y tecnificar el campo hasta el 2037.
El departamento del Atlántico inició formalmente su ambiciosa estrategia para transformar el campo en una despensa agroindustrial competitiva a nivel global. A través de la instalación de la Mesa de Ciencia, Tecnología e Innovación Agropecuaria (MECTIA), se dio el primer paso para definir las inversiones y los cultivos que marcarán la productividad del territorio en la próxima década.
Ciencia para competir
La jornada, liderada por la Gobernación del Atlántico en alianza con Agrosavia y la Comisión Regional de Competitividad (CRCI), reunió a universidades, gremios y productores. El objetivo principal es la actualización del Plan Estratégico (PECTIA) para el periodo 2027-2037, un documento que servirá como brújula para orientar los recursos hacia la investigación y el desarrollo tecnológico.
“Estamos trazando la ruta para hacer un hub agroindustrial, apalancado en la vocación productiva del territorio y en la capacidad de exportar a mercados internacionales”, afirmó Gabriel Orozco Restrepo, secretario técnico de la CRCI Atlántico.
Pequeños productores en la mira
Uno de los pilares de esta iniciativa es cerrar la brecha tecnológica de los campesinos. La meta es que los pequeños productores no solo siembren, sino que se integren a cadenas de valor donde puedan transformar sus productos y competir en mejores condiciones.
Humberto Oñoro Echeverría, subsecretario de Gestión Agropecuaria, explicó que el proceso permitirá identificar con precisión qué demanda el mercado mundial y qué puede ofrecer el suelo del Atlántico: “Necesitamos alinear nuestra oferta para recomendar los cultivos más adecuados para el departamento”, puntualizó.
Ventajas estratégicas
El proyecto se apalanca en las fortalezas actuales del Atlántico, como su conectividad, infraestructura logística y cobertura de servicios públicos, factores que facilitan la salida de productos hacia el exterior.
Con esta nueva gobernanza, que articula al sector público, privado y académico, el departamento busca dejar atrás la agricultura tradicional para dar paso a una era de innovación y transformación productiva, consolidando la visión de un «Atlántico para el mundo».



