El canterano del PSG, perfilado como sustituto de Achraf Hakimi, analiza el duelo de vuelta de la Champions y destaca la peligrosidad de la ofensiva alemana tras el vibrante 5-4 de la ida.
Warren Zaïre-Emery, pieza clave en el esquema del PSG a sus 20 años, se perfila como el encargado de cubrir el lateral derecho ante la baja por lesión de Achraf Hakimi para el decisivo encuentro frente al Bayern de Múnich. El joven jugador reconoció la dificultad de medirse ante un ataque que ya les anotó cuatro goles en el primer encuentro.
«Cuando afrontas a rivales que pueden hacerlo todo, como los tres del Bayern, es más complicado de defender», admitió Zaïre-Emery. El futbolista puso especial énfasis en la figura del colombiano Luis Díaz, a quien espera contener si llega el caso: «Trataré de frenarle lo mejor posible».
Madurez y mentalidad ofensiva
Pese a su juventud, el canterano es valorado por su liderazgo y experiencia en la alta competición. Tras superar etapas de excesiva presión personal, asegura jugar ahora «sin dudas» y con máxima intensidad. «Estoy orgulloso de este equipo… aspiramos a alcanzar nuestra segunda final consecutiva», afirmó.
Respecto a la estrategia en Múnich, tras la «locura» vivida en el partido de ida (5-4), el centrocampista fue claro en la intención del equipo: «Somos un equipo hecho para atacar». El plan del PSG pasará por presionar arriba, imponer su ritmo y buscar el campo contrario para generar ocasiones, intentando mantener la calma en un escenario que prevén igual de exigente o peor que el primero.


