Cumpliendo con el eterno mandamiento de su historia, el Junior de Barranquilla clasificó a las semifinales de la Liga Colombiana 2026-I tras igualar 2-2 ante Once Caldas en el Estadio Romelio Martínez. El tiquete entre los cuatro mejores del país tuvo un tinte dramático y un único salvador: el guardameta uruguayo Mauro Silveira, quien se vistió de héroe en la última jugada del partido al detenerle un penal al histórico Dayro Moreno.

Del desconcierto a la reacción tiburona
El compromiso inició con un Junior errático en la entrega y vulnerable en el fondo. Al minuto 15, un fallo de Yimmi Chará en ofensiva desató el contragolpe del cuadro blanco; Felipe Gómez sacó un remate de media distancia que batió a Silveira, igualando la serie global y despertando los fantasmas en las tribunas. El nerviosismo aumentó al 34′ con un zapatazo de Dayro Moreno que el portero charrúa logró desviar con lo justo.
Cuando el panorama lucía más oscuro, la paridad llegó en el momento idóneo. Al minuto 42, tras un cobro de esquina forzado por Luis Muriel, el defensor uruguayo Lucas Monzón controló el balón con el pecho dentro del área y fusiló con pierna zurda al arquero Parra, marcando su primer gol con la camiseta rojiblanca.
Ruleta de emociones en el complemento
Para la segunda mitad, el técnico Alfredo Arias movió sus fichas con los ingresos de Jesús Rivas, Joel Canchimbo, Cristian Barrios y Teófilo Gutiérrez. La apuesta dio frutos al minuto 21 tras un saque de banda: Guillermo Paiva pivoteó el balón de espaldas al arco y asistió a Cristian Barrios, quien anticipó a la defensa para empujar el 2-1 parcial.
Once Caldas no bajó los brazos y al minuto 40 de la complementaria encontró el 2-2 definitivo. Felipe Gómez firmó una vistosa jugada individual, se internó en el área y sacó un remate que se desvió en Monzón, descolocando al guardameta local.
La noche consagratoria de Mauro Silveira
El clímax de la noche llegó en los segundos finales del tiempo de adición. El central Lucas Monzón cargó por la espalda a Dayro Moreno dentro del área y el árbitro Carlos Betancur decretó penal inmediato, ignorando las protestas locales.
Frente a frente quedaron el máximo goleador del fútbol colombiano y el arquero uruguayo. Dayro ejecutó con potencia hacia el palo derecho, pero Silveira voló de forma monumental para detener el disparo. No conforme con la primera hazaña, el portero reaccionó en una milésima de segundo para bloquear también el remate en el rebote del propio atacante.
El escenario deportivo de la Calle 72 estalló en júbilo y toda la plantilla del Junior se abalanzó sobre Silveira, cuya soberbia e impecable actuación evitó la tanda de penales y aseguró la clasificación. Con este agónico desenlace, Junior iniciará la llave de semifinales este sábado visitando a Independiente Santa Fe en Bogotá, para luego cerrar la serie ante su hinchada en Barranquilla.


