Un sismo de magnitud 5.6 en la escala de Richter sacudió la costa del Pacífico colombiano este jueves, encendiendo las alarmas en el occidente, centro y noroeste del país. Según el reporte oficial del Servicio Geológico Colombiano (SGC), el movimiento telúrico tuvo como epicentro el municipio de Litoral del San Juan, ubicado en el sur del departamento del Chocó, y se registró a una profundidad de 112 kilómetros, lo que amortiguó su impacto superficial.
Pese a la intensidad del fenómeno, los comités de Gestión del Riesgo y las autoridades locales no han reportado víctimas, heridos ni daños estructurales de consideración en las zonas afectadas hasta el momento.
El impacto en las capitales: De la selva a las grandes urbes
La naturaleza geográfica del epicentro —una región predominantemente selvática y con baja densidad demográfica— evitó una tragedia en el Chocó. Sin embargo, debido a la propagación de las ondas sísmicas hacia la Cordillera Occidental, el temblor se percibió con fuerza en los centros urbanos más poblados del suroccidente:
- Suroccidente y Eje Cafetero: El sismo se sintió con especial rigor en Cali (Valle del Cauca), en Popayán (Cauca) y en las capitales de la Zona Cafetera (Armenia, Pereira y Manizales).
- Ciudades principales: En Bogotá y Medellín, los ciudadanos reportaron el movimiento en edificios altos, aunque el SGC confirmó que en estas metrópolis la intensidad fue menor y el orden público se mantuvo bajo total normalidad.
Monitoreo geológico en zonas de subducción
El Pacífico colombiano es una de las regiones con mayor actividad sísmica del continente debido a la subducción de la placa de Nazca bajo la placa Sudamericana. Los expertos del SGC recordaron que los sismos con profundidades superiores a los 100 kilómetros (clasificados como intermedios) suelen dispersar su energía en un radio más amplio, lo que explica por qué se sintió en departamentos tan distantes entre sí, pero con efectos destructivos notablemente menores en la superficie del epicentro.
Los organismos de socorro (Defensa Civil, Cruz Roja y Bomberos) continúan barriendo las zonas rurales dispersas del Chocó y el Valle del Cauca para descartar afectaciones en viviendas e infraestructura vial.


