A pocos días de los comicios presidenciales del próximo 31 de mayo, el ‘Clan del Golfo’, la mayor organización criminal de Colombia, emitió una orden estricta a todas sus estructuras para prohibir cualquier tipo de intervención política o manifestación de apoyo a candidatos, en medio de las alertas institucionales por posible constreñimiento al votante.
Orden de no injerencia electoral
A través de un comunicado oficial, el grupo armado ilegal —que se autodenomina Ejército Gaitanista de Colombia (EGC)— detalló el alcance de la restricción impuesta a sus filas: «Se ha impartido una orden específica a todos los comandantes de bloque, de frente y, en general, a todos los combatientes pertenecientes al Ejército Gaitanista de Colombia, según la cual queda expresamente prohibido participar en política, apoyar, patrocinar, coaccionar o incluso sugerir preferencia por algún candidato en particular».
Ante el riesgo de presiones armadas en los territorios bajo su influencia, la organización criminal señaló que cualquier ciudadano que resulte «constreñido, inducido o presionado» para orientar su voto podrá denunciar el hecho ante el Mecanismo Tripartito de Monitoreo, Verificación y Seguimiento. Este canal opera bajo los acuerdos suscritos en Doha (Catar) y cuenta con la secretaría técnica de la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA (MAPP/OEA).
Alertas en las regiones y contexto de paz
La campaña electoral avanza bajo el escrutinio de los organismos de control y las autoridades regionales, quienes mantienen activas las alertas por la capacidad de interferencia de los grupos ilegales en las zonas rurales y apartadas del país, afectadas por disputas territoriales y economías ilícitas.
Paradójicamente, este pronunciamiento ocurre en el marco de la mesa de conversaciones sociojurídicas que el ‘Clan del Golfo’ sostiene con el Gobierno Nacional bajo la política de ‘paz total’. En este proceso de diálogo, las partes pactaron recientemente la creación de Zonas de Ubicación Temporal (ZUT) en los departamentos de Chocó y Córdoba, diseñadas para la concentración gradual de los miembros del grupo armado.
Radiografía de la organización criminal
De acuerdo con las autoridades colombianas, el ‘Clan del Golfo’ es la principal banda criminal del país, con injerencia en centenares de municipios distribuidos estratégicamente en la región de Urabá, el Caribe, el Pacífico y las zonas fronterizas con Venezuela.
Estudios recientes de la Fundación Ideas para la Paz (FIP) estiman que la organización cuenta con un pie de fuerza cercano a los 10.000 integrantes, divididos entre combatientes armados y redes de apoyo logístico. Su sostenimiento financiero proviene principalmente de actividades delictivas como el narcotráfico, la minería ilegal, la extorsión, el contrabando y el tráfico transnacional de migrantes.


