Tras el cierre forzado de los frentes mineros, férreos y portuarios por obstrucciones que iniciaron el 23 de mayo, la multinacional confirmó la parálisis de la producción y la suspensión masiva de los contratos de trabajo.
La empresa minera El Cerrejón lanzó este lunes una fuerte advertencia económica al anunciar la suspensión total de sus operaciones mineras, férreas y portuarias en el departamento de La Guajira. La compañía condicionó la continuidad de sus labores a que cesen las vías de hecho en la región, argumentando que la persistencia de las protestas imposibilita de manera absoluta el abastecimiento y la estabilidad de las actividades extractivas en el norte del país.
El llamado directo a las comunidades: «Han enfrentado cerca de 80 bloqueos»
La multinacional del sector energético centró sus reclamos en el impacto acumulado que han dejado las recurrentes protestas en lo corrido del año, instando a las autoridades a intervenir frente a problemáticas que escapan del control de la corporación.
“Uno de estos bloqueos comenzó el 23 de mayo y continúa hasta la fecha, impidiendo el suministro de bienes esenciales para nuestra operación, incluido el combustible, el transporte de carbón hacia el puerto y el desarrollo de las actividades productivas en la mina”, manifestó Cerrejón mediante su comunicado oficial.
La dirección de la compañía fue enfática al delimitar las consecuencias laborales inmediatas de la parálisis, asegurando que para mitigar la crisis operativa se ejecutaron las siguientes medidas internas:
- Suspensión contractual: Congelación de la mayoría de los contratos de trabajo vigentes ante la imposibilidad de operar los frentes de producción.
- Labores indispensables: Permanencia única del personal estrictamente necesario para las tareas de cuidado y mantenimiento de la infraestructura.
- Monitoreo obligatorio: Continuidad rigurosa en la aplicación de las medidas sociales requeridas y los controles ambientales fijados por la ley.
La advertencia sobre el empleo y la economía en La Guajira
Al evaluar el panorama financiero del departamento, la administración de la mina manifestó una profunda preocupación por las repercusiones a largo plazo en las finanzas del territorio. Afirmó que la interrupción del transporte del mineral hacia el puerto afecta de forma directa las regalías y la confianza de inversión en la península.
Para Cerrejón, es fundamental encontrar salidas concertadas con los promotores de las protestas para frenar el detrimento económico regional. “Cerrejón hizo un llamado al diálogo constructivo para poner fin a estas acciones que también generan impactos negativos sobre el empleo, el desarrollo regional y la estabilidad económica de La Guajira”, argumentó la firma en su reporte oficial de forma contundente.
Finalmente, la compañía conminó a las partes a establecer mesas de concertación pacíficas sin acudir al cierre de las vías de comunicación fundamentales para la industria. Las directivas enfatizaron que mantendrán los esquemas mínimos de prevención en los yacimientos a la espera de garantías institucionales que permitan restablecer el despacho ferroviario de carbón y normalizar el entorno laboral de miles de guajiros.


