El pronunciamiento del líder del movimiento Defensores de la Patria se dio a conocer en momentos en que las directivas de la colectividad roja adelantan reuniones internas para definir la postura política que asumirán en la ronda definitiva de los comicios.
El candidato presidencial de derecha, Abelardo De La Espriella, descartó este miércoles de forma contundente la posibilidad de recibir o aceptar el apoyo institucional del partido Liberal de cara a la segunda vuelta electoral que se celebrará el próximo 21 de junio.
Fuertes cuestionamientos al liberalismo
A través de una publicación en su cuenta oficial de X, De La Espriella lanzó duras críticas contra la bancada y la dirigencia del partido tradicional, vinculándolos de manera directa con la actual administración de izquierda. “El Partido Liberal es un apéndice de Petro y Cepeda, el 75% de sus curules están cooptadas por el régimen corrupto y el otro 25% no ha hecho nada para evitarlo”, aseveró el aspirante, haciendo alusión al mandatario Gustavo Petro y al candidato Iván Cepeda, quien será su oponente directo en las urnas.
Bajo este argumento de rechazo a las coaliciones políticas tradicionales, el candidato cerró la puerta a cualquier alianza formal con la colectividad. “No voy a aceptar ningún apoyo de ese partido: extrema coherencia. Las bases son bienvenidas a la manada”, complementó el dirigente, invitando a los militantes y electores independientes del partido a sumarse a su campaña a título personal.
Antecedentes de distancia con las colectividades
La postura adoptada por el abogado e impulsor político mantiene la misma línea discursiva que manejó durante las etapas previas de la contienda. El pasado mes de abril, De La Espriella ya había manifestado un rechazo explícito a concertar acercamientos o diálogos programáticos con los partidos Liberal, Conservador y de la U para la primera vuelta, señalándolos de representar vicios del sistema electoral. “Con los de siempre no se pueden conseguir resultados diferentes”, afirmó en aquella ocasión.
Tras ese distanciamiento inicial en el mes de abril, el partido Liberal optó por anunciar el 29 de ese mismo mes su respaldo oficial a la candidatura presidencial de Paloma Valencia, representante del partido Centro Democrático. No obstante, Valencia no consiguió reunir el caudal de votos suficiente durante los comicios del pasado domingo 31 de mayo para acceder a la segunda vuelta, lo que dejó a las bases y directivas del liberalismo sin un rumbo definido para la votación de junio.


