El alto tribunal halló al hermano del expresidente Álvaro Uribe responsable de homicidio agravado y concierto para delinquir. La defensa del exmandatario calificó el fallo como «devastador».
La Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia confirmó la sentencia de 28 años de prisión en contra del ganadero Santiago Uribe Vélez, hermano del expresidente Álvaro Uribe Vélez, tras hallarlo penalmente responsable en el proceso relacionado con el grupo paramilitar conocido como ‘Los 12 Apóstoles’. El alto tribunal ratificó que el procesado incurrió en los delitos de concierto para delinquir agravado y homicidio agravado.
La corporación judicial fundamentó su decisión en el asesinato del conductor de servicio público Camilo Barrientos, perpetrado en la vía que comunica a los municipios de Campamento y Yarumal, en el departamento de Antioquia. De acuerdo con el expediente, la víctima fue ejecutada bajo el señalamiento de ser un presunto auxiliador de las estructuras guerrilleras de la zona.
Un expediente que inició en 1995
La investigación judicial en contra de esta organización delictiva comenzó en 1995. Santiago Uribe fue vinculado formalmente al caso tras las declaraciones de Albeiro Martínez, quien lo señaló directamente por varios de los homicidios ocurridos en el municipio de Yarumal.
Posteriormente, el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación comprobó la existencia real de ‘Los 12 Apóstoles’, detallando que su expansión en el norte antioqueño se consolidó bajo el mando del entonces teniente de la Policía, Juan Carlos Meneses. Fue precisamente Meneses quien, en declaraciones entregadas en el año 2010, sepultó la situación jurídica de Uribe al afirmar que el hermano del expresidente financiaba económicamente los crímenes cometidos por la agrupación.
Actuó con conocimiento y voluntad
El fallo de segunda instancia emitido por el tribunal es contundente al evaluar el nivel de responsabilidad del implicado en las actividades del bloque paramilitar: «El condenado actuó con conocimiento y voluntad, afectando sin justa causa los bienes jurídicos de la vida y la seguridad pública. No se debatieron, ni surgieron de las pruebas, causales de ausencia de responsabilidad del artículo 32 del Código Penal. En consecuencia, actuó con culpabilidad, obrando contra derecho cuando podía haberse abstenido».
La decisión judicial provocó una reacción inmediata en el ámbito político nacional. El expresidente Álvaro Uribe Vélez se pronunció públicamente sobre la ratificación de la condena contra su hermano, manifestando que se trata de «un tema devastador para mi familia».


