El fútbol profesional colombiano enfrenta una de las crisis institucionales y comerciales más profundas de su historia reciente. En un hecho sin precedentes, los ocho clubes con mayor arraigo y mercado del país—Junior, América, Cali, Nacional, Medellín, Millonarios, Santa Fe y Once Caldas—emitieron este miércoles un contundente comunicado conjunto en el que exigen cambiar de forma estructural el modelo actual de distribución de los ingresos por derechos de transmisión de televisión.
La postura del bloque de escuadras históricas es radical: como mecanismo de presión, anunciaron que no cederán sus derechos intangibles ni de imagen para la firma de un nuevo contrato de transmisión televisiva hasta que no se defina una fórmula económica diferente. El fuerte pronunciamiento generó un sismo inmediato en la alta dirigencia, obligando a que la División Mayor del Fútbol Colombiano (Dimayor) convocara de urgencia a una asamblea extraordinaria de clubes afiliados para el próximo miércoles 29 de julio en Bogotá.
Críticas a un modelo «igualitario» que frena la competitividad
En el documento remitido a la opinión pública, el bloque de los ocho denunció que el sistema vigente reparte los recursos económicos en partes iguales entre todos los equipos, ignorando las asimetrías de la industria. «El modelo actual distribuye esos ingresos en partes iguales y no toma en cuenta el rendimiento deportivo, el nivel de inversión o la fidelidad de los hinchas«, sostuvieron las instituciones.
De acuerdo con su análisis corporativo, este esquema financiero ha limitado de forma drástica la capacidad del balompié local para competir a escala internacional:
- Falta de incentivos: Los firmantes argumentan que es indispensable que el sistema premie el éxito en la cancha y la inyección de capital de las juntas directivas.
- Referentes continentales: Citaron que las ligas más exitosas de la región ya migraron hacia modelos mixtos que combinan un fondo de solidaridad base con reconocimientos económicos variables por mérito deportivo y audiencias, logrando atraer mayor inversión extranjera.
Ultimátum antes del nuevo ciclo de comercialización
La Dimayor tenía previsto avanzar en la negociación de las ofertas audiovisuales y digitales para el periodo comprendido entre 2027 y 2030. Sin embargo, las grandes marcas del rentado nacional frenaron el proceso de tajo al advertir que no pondrán en juego sus activos comerciales a ciegas. «Consideramos que antes de avanzar con un nuevo ciclo de comercialización, es necesario que exista una discusión transparente y participativa», recalcaron.
Los clubes firmantes aclararon de forma enfática que la decisión de bloquear sus derechos de imagen no busca alterar el normal desarrollo del campeonato actual, afectar la institucionalidad de la Dimayor ni privar a los aficionados del acceso a los partidos en sus pantallas. Por el contrario, argumentan que la medida es el único camino viable para forzar una mesa técnica que modernice la liga, genere mayores ingresos globales y devuelva el protagonismo continental a los elencos de Colombia.
Ante el desafío de gobernabilidad, la Dimayor confirmó que en la asamblea extraordinaria del 29 de julio abrirá formalmente el espacio de concertación exigido para explorar nuevos métodos de distribución arancelaria entre los equipos que integran el circuito profesional.



