Un ataque perpetrado con drones cargados con explosivos contra la subestación de Policía del corregimiento de San Roque, ubicado en el municipio de Curumaní, Cesar, dejó como saldo un uniformado muerto y otro herido.
La víctima mortal de este hecho criminal fue identificada oficialmente por las autoridades como el subintendente Algemiro Rodelio Canchila. De igual manera, se reportó que la infraestructura de la instalación policial sufrió daños materiales considerables a causa de las detonaciones.
Reacción de las autoridades departamentales
La Gobernación del Cesar rechazó de manera contundente la acción violenta, calificándola como un acto «cobarde». Ante la gravedad de la situación, la gobernadora del departamento, Elvia Milena Sanjuán, elevó un llamado urgente al ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora, solicitando un apoyo inmediato y reforzado a las acciones de seguridad en este territorio con el fin de garantizar la protección y la vida de la ciudadanía.
La mandataria departamental instó al Gobierno nacional a tomar dos medidas específicas:
- Fortalecer la presencia y las capacidades de la Fuerza Pública en la región.
- Darle trámite prioritario a un proyecto de ley antidrones que ya se encuentra radicado ante el Congreso de la República para contrarrestar este tipo de modalidades delictivas.
Operativos en la zona del ataque
Tras el atentado, la administración departamental informó que la fuerza institucional se desplegó de inmediato en el área afectada. En el lugar de los hechos se adelantan operaciones conjuntas por parte del Ejército Nacional y la Policía Nacional, las cuales están siendo coordinadas directamente desde un Puesto de Mando Unificado (PMU) instalado para atender la emergencia y dar con los responsables.


