La Aeronáutica Civil ordenó el cierre inmediato de las terminales de Pereira, Manizales, Quibdó, Armenia, Cartago y Buenaventura. El presidente Abelardo De La Espriella viaja a la zona de desastre.
El violento terremoto de magnitud 7,4 con epicentro en San José del Palmar, Chocó, paralizó la conectividad aérea en el occidente y el Eje Cafetero de Colombia. La Aeronáutica Civil confirmó que ssiete aeropuertos sufrieron afectaciones en sus estructuras, lo que obligó al cese inmediato de todas sus operaciones.
Las terminales aéreas que suspendieron actividades de forma indefinida son:
- Matecaña (Pereira)
- La Nubia (Manizales)
- El Caraño (Quibdó)
- El Edén (Armenia)
- Santa Ana (Cartago)
- Gerardo Tobar López (Buenaventura)
- Alfonso Bonilla Aragón (Cali)
De acuerdo con la autoridad aérea, la medida se mantendrá vigente hasta que los equipos técnicos e ingenieros realicen una evaluación exhaustiva que garantice la seguridad de las pistas, las torres de control y las terminales de pasajeros.
El Ejecutivo asume el control de la crisis
Ante la parálisis del transporte y la magnitud de la emergencia, el presidente de la República, Abelardo De La Espriella, anunció que asumirá personalmente el liderazgo de la contingencia para agilizar la asistencia a los damnificados y coordinar la reconstrucción de los daños.
El jefe de Estado convocó de urgencia al Comité Nacional para el Manejo de Desastres para centralizar las operaciones de rescate. «Estaré personalmente en Pereira para acompañar a los afectados y verificar la respuesta del Gobierno», notificó el mandatario, quien priorizará la atención en Risaralda, una de las zonas más golpeadas por el movimiento telúrico.


