El congresista por el Atlántico afirmó que el proyecto radicado por el gobierno saliente de Gustavo Petro tenía inconsistencias técnicas insalvables. Aseguró que la decisión rescata las finanzas del país y protege la autonomía del nuevo presidente Abelardo De La Espriella.
El representante a la Cámara por el departamento del Atlántico, Samir Radi, respaldó y celebró la decisión adoptada por las Comisiones Económicas Conjuntas del Congreso de la República de devolver el Proyecto de Presupuesto General de la Nación para la vigencia fiscal 2027, el cual había sido presentado originalmente por el gobierno saliente de Gustavo Petro. Según el legislador, este rechazo parlamentario frena a tiempo lo que calificó como un inminente «colapso fiscal» y garantiza la estabilidad financiera para el arranque de la administración del nuevo presidente Abelardo De La Espriella.
«No podíamos permitir que un gobierno de salida nos dejara una hoja de ruta desfinanciada y técnicamente inconsistente», aseveró de forma categórica el congresista atlanticense, argumentando que la propuesta económica vulneraba la viabilidad de los recursos públicos del país de cara a las próximas anualidades.
Las tres fallas estructurales del proyecto
De acuerdo con el análisis técnico expuesto por el representante Radi, el articulado presupuestario propuesto por la anterior administración adolecía de tres fallas de carácter estructural y macroeconómico que resultaban totalmente “insalvables” para el legislativo:
- El desajuste fiscal por la reforma tributaria: El proyecto de presupuesto incluía un vacío financiero de $30,2 billones sustentado sobre ingresos contingentes. Sin embargo, la reforma tributaria radicada de forma paralela por ese mismo gobierno solo pretendía recaudar $21,9 billones, lo que generaba un faltante real y directo de $8,3 billones de pesos desde el primer momento de su diseño.
- Violación de las metas macroeconómicas: Radi identificó una «inconsistencia técnica severa» en el rubro del gasto primario propuesto, el cual superaba en $20,7 billones las metas técnicas trazadas en el Marco Fiscal de Mediano Plazo, un hecho que violaba de manera directa el principio de coherencia macroeconómica del Estado colombiano.
- Desprotección ante emergencias y subsidios: La iniciativa del saliente gobierno de Gustavo Petro eliminaba por completo la partida de $8,6 billones destinada históricamente a atender emergencias climáticas, una medida de alto riesgo ante las alertas meteorológicas por la llegada del fenómeno del «Superniño». Asimismo, el articulado solo asignaba una cuarta parte de los fondos requeridos para cubrir los subsidios de energía, lo que, según Radi, “amenazaba con un apagón financiero y tarifario en la región de la Costa Caribe”.
Oportunidad para un presupuesto real
El parlamentario del Atlántico concluyó su intervención señalando que el Congreso de la República actuó como un filtro de responsabilidad institucional frente a lo que catalogó como un intento de desestabilización en el empalme presidencial del país.
“Esta devolución es un rescate técnico ante un intento de sabotaje del saliente gobierno Petro al entrante gobierno de Abelardo De La Espriella. Ahora el nuevo gobierno tendrá la oportunidad de presentar un presupuesto realista y viable, no un cheque en blanco y sin fondos que estaba destinado a rebotar”, puntualizó Radi. Tras la decisión de las Comisiones Económicas, el Ministerio de Hacienda de la actual administración deberá reestructurar las proyecciones y radicar un nuevo plan de gastos e inversiones públicas que se ajuste a las realidades tributarias y operativas del territorio nacional.


