El macabro descubrimiento se registró a la altura del sector Los Alcatraces, en la vía que conduce de Santa Marta al municipio de Ciénaga. La víctima se encontraba atada de manos, con los ojos vendados y registraba impactos de bala en la cabeza.
En un nuevo hecho que enciende las alarmas por la situación de orden público en el departamento del Magdalena, este viernes 14 de agosto de 2026 fue hallado el cadáver de un hombre con severas trazas de violencia y tortura a un costado de la Troncal del Caribe. El hallazgo provocó conmoción entre los transportadores y viajeros que transitaban por este importante corredor vial del norte de Colombia.
El cuerpo sin vida fue localizado exactamente en el perímetro del sector conocido como Los Alcatraces, una zona costera en la ruta que comunica a la capital del departamento con el municipio de Ciénaga.
Escena de violencia extrema
De acuerdo con las primeras informaciones suministradas por transeúntes y conductores que se percataron de la situación, el cadáver yacía a pocos metros de la berma de la carretera. Los testigos detallaron de forma cruda que la víctima —cuya identidad aún permanece sin establecer por parte de las autoridades forenses— se encontraba atada de manos en la parte posterior, con una venda que cubría la totalidad de sus ojos y presentaba heridas abiertas compatibles con impactos de bala localizadas a la altura de la cabeza.
Tras recibir el reporte de la comunidad a través de las líneas de emergencia, unidades del cuadrante adscritas a la Policía Metropolitana de Santa Marta se desplazaron de inmediato hasta el kilómetro referenciado. Los uniformados procedieron al acordonamiento técnico de la escena del crimen con el fin de resguardar y preservar cualquier elemento material probatorio.
Actos urgentes bajo control de la Fiscalía
Minutos más tarde, detectives del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación hicieron presencia en el sector Los Alcatraces para asumir el control de la situación. Los investigadores forenses adelantaron los actos urgentes, la recolección de evidencias físicas en el terreno y el posterior levantamiento del cadáver.
Los restos de la víctima fueron trasladados en una unidad móvil criminalística hacia las dependencias del Instituto Nacional de Medicina Legal y Ciencias Forenses de Santa Marta. Allí se le practicará la necropsia de rigor y las pruebas dactiloscópicas pertinentes para establecer su identidad formal. Por su parte, las agencias de inteligencia judicial iniciaron la revisión de las denuncias recientes por desaparición en los municipios vecinos de Ciénaga y Zona Bananera para trazar las primeras hipótesis y determinar los móviles de esta presunta ejecución.


