En un operativo conjunto de la Polfa, la Fiscalía, la Dian y el Gaula Militar, las autoridades decomisaron más de 36 mil productos con alerta del Invima y capturaron a una persona.
En una contundente ofensiva contra las redes de contrabando y las estructuras que atentan contra la salud de los ciudadanos, la Policía Fiscal y Aduanera (Polfa), en coordinación con la Fiscalía General de la Nación, la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (Dian) y el Gaula Militar, lograron el desmantelamiento de dos fábricas clandestinas dedicadas a la producción e ilegal comercialización de potenciadores y suplementos sexuales.
Los inmuebles allanados, ubicados estratégicamente en la capital del Atlántico, funcionaban presuntamente como centros de acopio para la fabricación artesanal, almacenamiento, empaque y distribución masiva de productos que contaban con alertas sanitarias vigentes por parte del Instituto Nacional de Vigilancia de Medicamentos y Alimentos (Invima).
Millonario decomiso de insumos y maquinaria
De acuerdo con el reporte oficial de las autoridades, el despliegue de fuerza pública permitió hallar un robusto inventario de elementos destinados al procesamiento informal de estos estimulantes de consumo humano:
“Las autoridades hallaron 36.068 unidades de suplementos sexuales, además de materias primas, insumos químicos, envases, etiquetas, maquinaria y demás elementos que, al parecer, eran utilizados para la elaboración artesanal y posterior comercialización de estos productos”, precisó la Policía Fiscal y Aduanera a través de un comunicado de prensa.
Toda la mercancía incautada y la infraestructura técnica decomisada alcanzan un avalúo comercial estimado en 519 millones de pesos. Durante las diligencias judiciales, los uniformados lograron la captura en flagrancia de una persona, quien deberá responder ante la justicia por el presunto delito de corrupción de alimentos, productos médicos o material profiláctico.
Grave riesgo para la salud pública y la economía
«Este resultado demuestra la capacidad operativa y el trabajo articulado de las autoridades para combatir las estructuras criminales que atentan contra la salud pública», expresó con firmeza el Capitán Juan Sebastián Lasso Ramírez, Jefe de la División de Control Operativo Barranquilla de la Policía Fiscal.
La institución armada fue enfática en advertir que consumir este tipo de estimulantes de procedencia irregular representa una latente amenaza para el organismo, debido a que suelen contener componentes químicos peligrosos no declarados, sustancias no aptas para el consumo humano o concentraciones desproporcionadas que exceden los parámetros médicos permitidos.
Asimismo, las autoridades señalaron que este tipo de laboratorios clandestinos configuran una práctica de competencia desleal agresiva frente a los farmacéuticos y comerciantes formales que cumplen rigurosamente con las exigencias legales, sanitarias y tributarias del país, afectando directamente las finanzas de la economía regional.


