La noche del sábado en Sabanalarga pasó de la calma al caos en cuestión de segundos. Lo que pretendía ser un ataque selectivo contra un hombre con un extenso prontuario judicial, terminó convirtiéndose en un episodio de violencia indiscriminada que hoy enluta a familias que nada tenían que ver con el mundo delictivo.
El objetivo del atentado era un sujeto conocido en la zona bajo el alias de ‘Corni’. Según el reporte de la Policía del Atlántico, un sicario lo abordó y descargó su arma en repetidas ocasiones. ‘Corni’, quien presentaba anotaciones por hurto, concierto para delinquir, porte de estupefacientes y falsedad marcaria, fue trasladado de urgencia a un centro asistencial, donde falleció poco después.
Fuego indiscriminado: las víctimas inocentes
Sin embargo, el sicario no se limitó a su objetivo inicial. En un acto de desprecio por la vida, apretó el gatillo de forma errática, impactando a otras dos personas que se encontraban en el lugar.
Lamentablemente, una de estas víctimas colaterales perdió la vida mientras recibía atención médica. La Policía Nacional ha sido enfática en aclarar que los otros dos afectados no tenían relación alguna con alias ‘Corni’ ni con las actividades ilícitas que este desempeñaba. Eran ciudadanos cuya tranquilidad fue arrebatada por el fuego cruzado.
Investigación en curso
«Rechazamos estos hechos que afectan la seguridad ciudadana», declararon las autoridades, quienes han mantenido bajo reserva la identidad de las tres víctimas. Un equipo élite, integrado por unidades de Policía Judicial e Inteligencia, ya se encuentra en el municipio recopilando pruebas para dar con el paradero del tirador.
Este doble homicidio pone nuevamente sobre la mesa el debate sobre la seguridad en las poblaciones del Atlántico, donde los ajustes de cuentas están cobrando vidas de personas ajenas a los conflictos entre bandas.


