La terminal aérea, actualmente bajo administración de la Aeronáutica Civil, enfrenta una aguda crisis de infraestructura. La Procuraduría ya exigió explicaciones ante las constantes fallas que afectan a pasajeros y aerolíneas.
El Aeropuerto Internacional Ernesto Cortissoz, que sirve a la capital del Atlántico, atraviesa uno de sus momentos más críticos. En las últimas horas, usuarios y personal aeroportuario han denunciado una serie de incidentes que dejan al descubierto el deterioro de la terminal: prolongados apagones y fallas en el suministro de agua potable.
Las imágenes difundidas por pasajeros indignados muestran zonas estratégicas, como el área de reclamo de equipajes, sumidas en la total oscuridad. Esta situación ha obligado al personal de tierra a trabajar de forma precaria utilizando lámparas manuales para cumplir con sus labores.
El periodista Jorge Cura visibilizó la problemática a través de sus redes sociales, calificando la situación como «inaceptable». Según su reporte, funcionarios de aerolíneas como Avianca y American Airlines han manifestado su rechazo ante la falta de garantías básicas para operar, señalando que los cortes de energía y agua han sido una constante en los últimos días.
Lupa de los entes de control
Ante la gravedad de los hechos, la Procuraduría General de la Nación tomó cartas en el asunto. La Procuraduría Regional de Instrucción del Atlántico solicitó formalmente a Camilo Andrés Cuello Nieves, director regional Norte de la Aeronáutica Civil, un informe detallado sobre el estado actual de la infraestructura.
El ente de control busca determinar si existen evaluaciones técnicas recientes sobre los sistemas críticos, como el aire acondicionado, y pidió explicaciones sobre las deficiencias locativas reportadas en medios de comunicación, especialmente en la zona de migración.
El futuro: ¿Una solución a largo plazo?
Mientras la crisis operativa se agudiza —atribuida por diversos sectores a las deficientes administraciones privadas de años recientes—, el Gobierno Nacional apuesta por la Iniciativa Privada Puerta de Oro. Este proyecto contempla una inversión de $3,1 billones para obras de modernización y adecuación.
Julián David Rueda, vicepresidente (e) de Estructuración de la Agencia Nacional de Infraestructura (ANI), afirmó que este proyecto busca no solo cumplir con la normativa vigente, sino proyectar al aeropuerto hacia una nueva fase de desarrollo que ponga fin a los problemas estructurales que hoy afectan la competitividad de la región.
Por ahora, los pasajeros que transitan por el Cortissoz lo hacen entre la incertidumbre y la incomodidad, esperando que las soluciones técnicas lleguen antes que un nuevo colapso en los servicios básicos.


