El Comando Específico de San Andrés y Providencia (CESYP) activó un plan de contingencia institucional con miras a la temporada de ciclones tropicales de 2026 en el mar Caribe. En las instalaciones de la unidad militar se desarrolló una jornada de capacitación especializada dictada por científicos del Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM) y el Centro de Investigaciones Oceanográficas e Hidrográficas del Caribe (CIOH), orientada a optimizar el alistamiento operacional y la respuesta a emergencias.
La instrucción técnica unificó los protocolos de las fuerzas de superficie, navales y de infantería acantonadas en el archipiélago, con el fin de robustecer el monitoreo temprano de ondas tropicales antes de su aproximación a las islas.
Articulación de la fuerza naval en el Caribe insular
El adiestramiento meteorológico y de gestión del riesgo vinculó de manera directa a los componentes operativos encargados de la soberanía y el rescate marítimo en las islas:
- Fuerza de choque: Tropas del Batallón de Infantería de Marina No. 11, responsables del despliegue en tierra firme.
- Logística costera: Tripulaciones de la Estación de Guardacostas de San Andrés Isla, encargadas de las misiones de salvamento marítimo y evacuación de pescadores.
- Soporte base: Personal de la Base Naval ARC “San Andrés”, núcleo logístico para el aprovisionamiento de ayudas humanitarias.
Monitoreo científico contra tormentas y huracanes
Los expertos del IDEAM y del CIOH dictaron cátedra en el procesamiento de modelos predictivos, análisis de trayectorias ciclónicas y sistemas de alerta temprana. El enfoque central de la cumbre militar-científica se concentró en elevar las capacidades de prevención, preparación y articulación interinstitucional frente al impacto de fenómenos hidrometeorológicos extremos, tales como tormentas tropicales y huracanes de categoría mayor.
El Comando Específico enfatizó que estas jornadas aseguran el alistamiento de las unidades navales para salvaguardar la vida humana en el mar, proteger la infraestructura del territorio insular y brindar tranquilidad a los habitantes de San Andrés, Providencia y Santa Catalina ante las amenazas climáticas de la vigencia actual.


