Una cría de hipopótamo de apenas quince días de nacida murió este miércoles a pesar de los esfuerzos médicos desplegados por autoridades ambientales y personal especializado. El ejemplar había sido localizado horas antes en condiciones de extrema vulnerabilidad por una familia de pescadores en el municipio de Puerto Nare, quienes notificaron la situación tras hallarlo en un estado de desnutrición, deshidratación y abandono.
Camilo Muñoz, coordinador de la Corporación Autónoma Regional de las Cuencas de los Ríos Negro y Nare (Cornare), confirmó el deceso y detalló que el paquidermo recibió asistencia veterinaria conjunta por parte del equipo técnico de la corporación y de la Hacienda Nápoles. Sin embargo, el examen de necropsia reveló la presencia de lesiones pulmonares que, sumadas a la corta edad del animal —evidenciada en la permanencia de su cordón umbilical—, impidieron una respuesta favorable a los tratamientos de reanimación.
El rescate y los riesgos de la alimentación empírica
El hallazgo inicial se produjo cuando los pescadores locales avistaron al espécimen solo y sin la protección de su madre. Con el propósito de resguardarlo, los ciudadanos lo movilizaron de forma temporal hasta su lugar de residencia antes de formalizar el reporte ante los entes competentes.
Durante el periodo de custodia provisional, los habitantes intentaron suministrarle vegetales y leche para estabilizarlo. Al respecto, voceros de Cornare explicaron que este tipo de acciones, aunque son guiadas por una buena intención comunitaria, resultan insuficientes para suplir los requerimientos nutricionales de un neonato de esta especie y poseen el potencial de agravar los cuadros clínicos de los animales rescatados.
Dilema ambiental y el futuro de la especie invasora
Este hecho se registra en medio de un complejo debate nacional sobre el manejo de estos animales en Colombia, cuya población actual se estima en cerca de 200 ejemplares catalogados como especie invasora. El Gobierno actual había estructurado una estrategia de control biológico que estipulaba la aplicación de la eutanasia a un mínimo de 80 hipopótamos para contener el deterioro de los ecosistemas locales, una política avalada por sectores de la comunidad científica pero rechazada por colectivos defensores de los animales que priorizan la esterilización.
La coyuntura enfrenta una nueva perspectiva ante el cambio de administración del presidente electo, Abelardo de La Espriella. El ministro de Ambiente designado para el nuevo periodo gubernamental, Fabio Arjona, desestimó públicamente el uso de la eutanasia como mecanismo de control. En su lugar, Arjona planteó la creación de un santuario especializado financiado por inversionistas internacionales, propuesta que denominó conceptualmente como un ‘Jurassic Park’ y que ha comenzado a generar controversia entre los diferentes sectores ambientales del país.


