No fue una incursión de bandos enemigos, sino una fractura interna lo que tiñó de sangre la tarde de este sábado el barrio Ferrocarril. En el interior de una vivienda ubicada en la calle 28 con carrera 23, la violencia de «Los Costeños» se manifestó de la forma más cruda: seis disparos terminaron con la vida de Gary Enrique Padilla Insignares, de 45 años.
El ataque no dejó margen de maniobra. Padilla Insignares murió de forma instantánea en el lugar de los hechos. Sin embargo, lo que parecía un sicariato común en Soledad, tomó un matiz distinto tras las primeras revelaciones de la Policía Metropolitana de Barranquilla (Mebar).
¿Homicidio por una bicicleta?
Según el testimonio de un testigo presencial, el gatillo no fue halado por una disputa de rutas de narcotráfico, sino por el hurto de una bicicleta. Los señalados de apretar el disparador son dos sujetos conocidos en el mundo delictivo bajo los alias de ‘Chino’ y ‘Parrafico’.
Lo paradójico del caso es que, según la Mebar, tanto la víctima como sus presuntos victimarios compartían la misma bandera criminal. Todos estarían bajo el mando de alias ‘Junior Guerra’, identificado como el jefe de zona de la organización delincuencial ‘Los Costeños’.
Un prontuario a cuestas
La víctima no era ajena al radar de las autoridades. Padilla Insignares cargaba con un robusto historial judicial que incluía cuatro anotaciones:
- Concierto para delinquir (vinculado al narcotráfico).
- Porte ilegal de armas.
- Tráfico de estupefacientes.
- Hurto calificado agravado.
Este nuevo episodio de sangre pone de manifiesto la volatilidad de la seguridad en Soledad, donde incluso dentro de las mismas estructuras criminales, la vida parece tener el precio de un objeto cotidiano. Las autoridades ya adelantan la búsqueda de ‘Chino’ y ‘Parrafico’ para que respondan por este ajuste de cuentas.


