Este 18 de abril, la Cruz Roja Colombiana Seccional La Guajira conmemoró sus 54 años de servicio ininterrumpido. Desde su fundación en 1972, la organización ha tejido una red de esperanza que hoy se extiende por gran parte del territorio, brindando apoyo vital en los momentos más críticos de la historia regional.
La iniciativa, que nació bajo el liderazgo del médico riohachero Nelson Amaya Arregocés, ha evolucionado hasta convertirse en una estructura sólida con presencia activa en Riohacha, Maicao, Manaure, Albania, Hatonuevo, Fonseca, El Molino, Villanueva y Urumita.
Un historial de entrega en emergencias
A lo largo de estas cinco décadas, la Cruz Roja ha sido protagonista en la atención de grandes tragedias y desafíos de salud pública. Su bandera blanca y roja ha estado presente en hitos como:
- Desastres naturales: La respuesta ante las tormentas tropicales Joan y Bret.
- Accidentes: El apoyo tras el siniestro aéreo de 1980.
- Salud Pública: El combate contra las epidemias de cólera y malaria en los años 90, y más recientemente, la lucha contra la pandemia del Covid-19.
- Crisis Social: La asistencia humanitaria constante a la población afectada por el fenómeno migratorio en los últimos años.
Presente y futuro del voluntariado
En la actualidad, la Seccional no solo reacciona ante la emergencia, sino que lidera programas de prevención y salud de baja complejidad. Sus líneas de acción incluyen jornadas de vacunación, primeros auxilios, seguridad vial y proyectos de resiliencia climática, fundamentales para un departamento con los desafíos geográficos de La Guajira.
El motor de esta maquinaria humanitaria sigue siendo su cuerpo de voluntarios. «Su tiempo y esfuerzo son los que permiten llevar asistencia a las zonas más difíciles del departamento», destacan desde la institución en este día de aniversario.
Con 54 años de experiencia, la Cruz Roja Colombiana en La Guajira reafirma su compromiso de seguir construyendo confianza y salvando vidas en cada rincón de la península.



