En menos de una hora y a pocos metros de distancia, dos hombres fueron asesinados en ataques sicariales. Las autoridades investigan si los crímenes están relacionados con panfletos amenazantes que circularon recientemente en el sector.
Una ráfaga de violencia sumió al barrio El Bosque en el pánico durante la noche de este domingo. En un lapso de pocos minutos, dos ataques armados perpetrados en puntos cercanos dejaron como saldo dos personas fallecidas, encendiendo las alarmas de la Policía Metropolitana ante una posible incursión sicarial coordinada.
Cronología de los ataques
El primer hecho de sangre tuvo lugar hacia las 9:00 p. m. en la intersección de la carrera 6E con calle 75B. En este punto, un hombre fue interceptado por sujetos desconocidos que, sin mediar palabra, le dispararon en repetidas ocasiones hasta causarle la muerte de forma instantánea en la vía pública.
Mientras los vecinos intentaban asimilar lo ocurrido y dar aviso a las autoridades, la violencia se trasladó a escasas cuadras. En la calle 74A, un segundo hombre fue atacado bajo la misma modalidad: disparos a quemarropa que terminaron con su vida antes de que pudiera recibir asistencia médica.

Hipótesis: ¿Limpieza social?
La cercanía geográfica y la corta diferencia de tiempo entre ambos crímenes han llevado a las autoridades a trabajar sobre la hipótesis de una conexión directa entre los dos casos.
Versiones preliminares sugieren que estos ataques podrían estar vinculados a la circulación de panfletos amenazantes que fueron distribuidos en días pasados en El Bosque. En dichos documentos, grupos al margen de la ley advertían sobre presuntas jornadas de “limpieza social”, un factor que hoy es pieza clave en la línea de investigación judicial.
Clamor por seguridad
Unidades de la Policía acordonaron ambas escenas del crimen para la recolección de pruebas y el levantamiento de los cuerpos, cuya identidad aún no ha sido revelada oficialmente.
Por su parte, los habitantes del sector manifestaron su profundo temor ante el recrudecimiento de la violencia y exigieron una intervención integral del Estado. «No se puede salir a la calle; fueron dos muertos en cuestión de minutos y el miedo quedó sembrado en el barrio», comentó un residente bajo reserva de identidad.


