El Consejo Empresarial (CEO) del Atlántico y Magdalena advirtió que la intervención actual no cubre el tramo crítico de la estructura. Además, alertan sobre la falta de recursos para rehabilitar las «orejas» y el peligro inminente por la caída de barandas.
La movilidad y la seguridad en uno de los puntos más estratégicos de Barranquilla están en jaque. El Consejo Empresarial y de Organizaciones del Atlántico y Magdalena (CEO) lanzó una fuerte alerta sobre el estado de las obras en el puente de la Cordialidad, denunciando que los trabajos no solo están retrasados frente al cronograma oficial, sino que el proyecto es insuficiente para la magnitud del deterioro.
Un diseño que se queda corto
La principal preocupación técnica radica en el alcance de la intervención. Según el gremio, los trabajos actuales solo cubren hasta el punto 0+260, dejando por fuera un tramo crítico que se extiende hasta el 0+300. Esta «omisión» impediría una recuperación integral de la infraestructura, especialmente en las denominadas “orejas” del puente, que no cuentan con los recursos asegurados para su reparación.
“La infraestructura presenta múltiples afectaciones que requieren atención prioritaria… Esto evidencia la urgencia de intervenir de manera integral el puente y no únicamente un segmento específico”, afirmó CEO Atlántico y Magdalena a través de un comunicado.
Riesgo de colapso y accidentes
La denuncia va más allá de la movilidad. El sector empresarial reportó que recientemente se produjo la caída de elementos de la estructura, incluyendo fragmentos de la baranda, lo que representa un riesgo letal para peatones y conductores. A esto se suma el deterioro generalizado de la capa asfáltica, que ha convertido el tránsito por el corredor en una maniobra peligrosa.
Llamado de urgencia a Invías
Ante este panorama, el gremio hizo un llamado enérgico al Gobierno Nacional, específicamente a Invías, para que asigne recursos adicionales de manera inmediata. La solicitud busca que se viabilicen adiciones contractuales que permitan una solución estructural definitiva y no simples «paños de agua tibia».
Asimismo, el CEO pidió a la Alcaldía de Barranquilla no bajar la guardia y reforzar la regulación del tránsito y la recuperación del espacio público en la zona, mientras se destraban las obras nacionales. «Tanto las demoras como el alcance limitado representan un riesgo para la funcionalidad y la seguridad de la infraestructura» puntualizó la entidad gremial.


