El alcalde Federico Gutiérrez calificó la decisión como un peligro para la sociedad y exigió reformas al sistema legal. El agresor, que casi mata a la mujer tras un acoso sexual, recibió libertad condicional.
Una fuerte polémica se desató en la capital antioqueña tras conocerse que un juez con función de control de garantías dejó en libertad al hombre capturado por la violenta agresión contra una empleada del Hotel Plaza Mayor 44, ocurrida el pasado 4 de mayo.
Los hechos, que quedaron registrados como un grave caso de violencia de género, se originaron cuando la trabajadora acudió a la habitación del huésped para entregarle su ropa lavada. Según el reporte, el hombre la invitó a ingresar para sostener relaciones sexuales; ante la negativa de la mujer, el sujeto bajó hasta la recepción, la abofeteó y comenzó a propinarle puños y patadas hasta que ella logró escapar.
«Casi la mata»: El reclamo del Alcalde
El alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, fue el primero en alzar su voz de protesta a través de su cuenta de X, manifestando un profundo desacuerdo con la medida judicial. “Como alcalde y como ciudadano, no puedo estar de acuerdo. Casi la mata. Es evidente el peligro que este tipo representa para la sociedad y para nuestras mujeres”, sentenció el mandatario.
Gutiérrez explicó que, aunque la Policía realizó la captura y la Fiscalía imputó cargos solicitando medida de aseguramiento en centro carcelario, el juez optó por otorgar libertad condicional con restricciones y órdenes de alejamiento.
Un llamado a reformar la ley
Para el mandatario local, este caso es un síntoma de un sistema legal que requiere cambios urgentes. “El sistema legal debe ser reformado. Las garantías deben ser para los ciudadanos y para las víctimas y no para los delincuentes y victimarios”, puntualizó.
A pesar de la decisión del juez, la Alcaldía de Medellín ratificó que continuará brindando apoyo jurídico y acompañamiento psicológico a la víctima, mientras la comunidad y gremios del sector hotelero expresan su temor ante la posibilidad de que el agresor, cuya identidad no ha sido revelada, pueda protagonizar una nueva tragedia.


