Said David Taboada Corrales, de 49 años, fue ultimado la noche del Día de la Madre mientras compraba la merienda para sus hijas. Un segundo hombre resultó herido.
Lo que debía ser una jornada de celebración y descanso terminó en tragedia para la familia de Said David Taboada Corrales. El hombre, reconocido en su comunidad como un trabajador incansable, perdió la vida la noche del pasado domingo en el sector de Villa Mojón, barrio Santa María, tras convertirse accidentalmente en testigo de un atentado criminal.
El relato de la familia
Según la versión de uno de sus hijos, Said David —quien se desempeñaba como taxista, soldador y albañil— se encontraba comprando alimentos para sus hijas menores cuando presenció un ataque contra otra persona en la carrera 10 Sur con calle 80.
«Mi papá fue testigo de eso. Como él vio todo, los asesinos no quisieron dejar testigos y acabaron con su vida», manifestó el joven, visiblemente afectado. La familia describe a la víctima como un hombre entregado a su hogar que, incluso minutos antes de su muerte, envió un cariñoso mensaje a su madre lamentando no haberla podido visitar por estar trabajando en la instalación de un techo.
El reporte oficial
La Policía Metropolitana de Barranquilla confirmó que los hechos ocurrieron cerca de las 10:00 p.m. Según el informe oficial, Taboada Corrales se encontraba junto a Víctor Alfonso Céspedes Urdaneta, de 32 años, cuando fueron interceptados por dos sujetos a pie que abrieron fuego indiscriminadamente.
Mientras que Said falleció en el lugar, Céspedes Urdaneta fue trasladado de urgencia al Paso Santa María, donde permanece en estado crítico bajo pronóstico reservado. Las autoridades señalaron que la víctima mortal registraba una anotación judicial por falsedad en documento, mientras que el herido presenta antecedentes por porte ilegal de armas y tráfico de estupefacientes.
Clamor por justicia
Para los allegados de Said, las anotaciones no definen al hombre que «se rebuscaba con todo» para sacar adelante a sus hijos. «Pedimos que se haga justicia, que investiguen el caso y que su muerte no quede impune», sentenció su hijo.
La unidad de criminalística adelanta las investigaciones pertinentes y analiza cámaras de seguridad en la zona para identificar a los responsables de este doble ataque que enluta a una familia barranquillera en una de las fechas más significativas del año.


