La plaza principal de Campo de la Cruz recuperó este lunes su lugar como el epicentro de la oralidad en el Caribe. Luego de más de dos décadas de ausencia, se celebró con éxito la versión XVIII del Festival Nacional de la Décima Improvisada, un evento que marcó el renacer de una de las tradiciones más profundas del departamento del Atlántico.
El gran triunfador de la jornada fue el soledeño Danny Zora Silvera, conocido artísticamente como ‘El Comandante de la Décima’, quien se alzó con el primer puesto tras una reñida competencia de repentismo y piquería. El podio lo completaron Martín Perilla (Bogotá) en el segundo lugar y Alfredo Martelo (San Joaquín, Bolívar) en el tercero.
El regreso de un legado
La reactivación de este festival, que no se realizaba desde hace 22 años, fue posible gracias a una alianza entre la Alcaldía de Campo de la Cruz, la Fundación de la Décima Improvisada (Fúndica) y la Gobernación del Atlántico.
«Este festival representa la fuerza de nuestras tradiciones y la voluntad de las comunidades por preservar la voz de nuestros juglares», afirmó Verónica Cantillo, secretaria de Cultura del Atlántico. Por su parte, la alcaldesa Vanessa Torres destacó que recuperar este espacio es abrir una puerta para que las nuevas generaciones se enamoren del arte del improviso.
Duelo de juglares
La competencia reunió a 15 decimeros provenientes de diversas regiones como Sucre, Magdalena, Bolívar y el interior del país. Los finalistas debieron demostrar su agilidad mental en modalidades exigentes como:
- Pie forzado (improvisar sobre una frase impuesta).
- Saco y canto.
- Piquería (duelo de versos entre dos decimeros).
- Décima dedicada al homenajeado, el decimero Eduardo Páez.
Para el campeón Danny Zora, este triunfo reafirma que el departamento sigue siendo el guardián de la décima en Colombia. «La décima es la voz viva de nuestros pueblos; espacios como este son los que permiten que nuestra historia no se borre», puntualizó el verseador.
Con el respaldo de la administración departamental, se espera que el festival recupere su periodicidad anual, consolidando a municipios como Campo de la Cruz, Soledad y Malambo como los principales custodios del patrimonio oral del Caribe.



