Fast Moda S.A.S., matriz de la marca, asegura que Walter Martínez era solo un proveedor y no tenía vínculos societarios. El jurista, radicado en Barranquilla, no aceptó los cargos imputados.
La empresa Fast Moda S.A.S., propietaria de la cadena de tiendas Lili Pink, emitió un comunicado oficial para marcar distancia de Walter Francisco Martínez Martínez, el único capturado hasta ahora en el marco de una investigación por un presunto entramado de contrabando de textiles y lavado de activos.
«Solo una relación cliente-proveedor»
Ante los señalamientos de la Fiscalía, la compañía precisó que Martínez Martínez no mantiene ningún vínculo contractual, laboral, societario ni operativo con la marca. Según Fast Moda, cualquier relación comercial con el hoy procesado fue exclusivamente de carácter «cliente-proveedor» y cesó definitivamente en el año 2021.
“Cualquier situación personal o investigación relacionada con el señor Martínez corresponde a su ámbito individual y resulta ajena a las operaciones y principios de Lili Pink”, subrayó la empresa, enfatizando que el abogado nunca formó parte de su estructura administrativa o directiva.
El perfil del capturado
Walter Martínez, abogado radicado en Barranquilla con tarjeta profesional desde 2003, es señalado por las autoridades como el presunto representante legal de siete empresas fachada. Estas habrían sido utilizadas para dar apariencia de legalidad a mercancía de contrabando comercializada en puntos de venta de la marca.
La investigación también rastrea el pasado de Martínez, quien en 2012 actuó como apoderado de Tierra Santa S.A.S., otra cadena de ropa intervenida años atrás por esquemas de lavado de dinero. Un dato que ha llamado la atención de los investigadores es que, apenas dos días antes de su captura, el abogado logró registrarse ante la Sociedad de Activos Especiales (SAE) como elegible para administrar bienes.
El proceso judicial
Durante las audiencias preliminares, la Fiscalía imputó a Martínez Martínez los delitos de:
- Concierto para delinquir.
- Lavado de activos.
- Contrabando.
El procesado no aceptó los cargos. Por su parte, la defensa de Lili Pink aseguró que están controvirtiendo las pruebas del ente acusador, sosteniendo que todas sus mercancías cuentan con declaraciones de importación y soportes de pago debidamente legalizados.


