Tras el cese al fuego mediado por Donald Trump para conmemorar el Día de la Victoria, el Kremlin reporta ataques masivos en Járkov, Donetsk y Zaporiyia.
La breve pausa en los combates entre Rusia y Ucrania llegó a su fin este martes. El Ministerio de Defensa ruso anunció la reanudación de su «operación militar especial», dando por terminada la tregua que había sido acordada con la mediación del presidente de los Estados Unidos, Donald Trump, con motivo del aniversario de la victoria sobre la Alemania nazi.
Ofensiva en múltiples frentes
A través de su canal oficial en MAX (el servicio de mensajería ruso), el mando castrense confirmó que sus agrupaciones militares retomaron los ataques desde la medianoche, concentrando su poder de fuego en puntos estratégicos:
- Norte y Occidente: Las operaciones se centraron en las regiones de Sumi y Járkov, donde Rusia intenta consolidar una «zona de seguridad». En estos sectores, Moscú reportó haber causado cerca de 245 bajas a las fuerzas ucranianas.
- Donetsk y Centro: La agrupación Sur reinició el asalto contra el bastión de Kostiantínivka, mientras que la agrupación Centro operó en las zonas de Donetsk y Dnipropetrovsk, sumando, según sus informes, unas 365 bajas enemigas adicionales.
- Sur y Dniéper: Las agrupaciones Este y Dniéper retomaron hostilidades en Zaporiyia, con un reporte de 265 bajas.
Ataques a infraestructura estratégica
Además del avance terrestre, el Ministerio de Defensa ruso informó sobre una oleada de ataques coordinados que involucraron aviación, drones y misiles. Según el parte oficial, la ofensiva alcanzó 56 ubicaciones estratégicas, incluyendo:
- Aeródromos militares.
- Almacenes de municiones y depósitos de combustible.
- Emplazamientos de tropas ucranianas y presencia de supuestos mercenarios extranjeros.
El fin de este cese al fuego temporal, que contó con el respaldo diplomático de Washington, devuelve al conflicto a una etapa de alta intensidad, echando por tierra las breves expectativas de una desescalada prolongada en la región.


