En un partido no apto para cardíacos, el Deportivo Independiente Medellín (DIM) conquistó una victoria heroica en territorio peruano al derrotar 2-3 a Cusco FC. Con este resultado, el «Poderoso de la Montaña» superó el reto de los 3.400 metros de altitud y se trepó de forma provisional a la segunda posición del Grupo A de la Copa Libertadores, reviviendo con fuerza sus aspiraciones de clasificar a los octavos de final.
El director técnico del conjunto colombiano planteó un esquema táctico 3-4-3 que funcionó a la perfección durante los primeros 70 minutos, permitiéndole al equipo adueñarse de la posesión y neutralizar los efectos de la altura. La superioridad del DIM se tradujo rápidamente en el marcador sobre el minuto 12, gracias a una vistosa conexión por la banda derecha entre Esneyder Mena y Yony González; este último ganó la línea de fondo a pura velocidad y lanzó un centro preciso al segundo palo para que el argentino Francisco «El Polaco» Fydriszewski definiera de pierna zurda.
A pesar del dominio visitante, el libreto del partido cambió drásticamente en el último tramo del compromiso. Cusco FC, que había mostrado un fútbol muy pobre, reaccionó tras un aviso de Joel Herrera que se estrelló en el vertical. El empate transitorio llegó por la vía aérea, la principal debilidad del Medellín en la noche: tras un cobro en corto en un tiro de esquina, el defensor Choi cabeceó completamente libre en el área chica ante un guardameta Éder Chaux ya vencido.
El verdadero drama se desató en el tiempo de descuento con una ráfaga de tres goles que paralizó a los aficionados. Al minuto 90, Baldomero Perlaza culminó un contragolpe perfecto para adelantar nuevamente al DIM. Sin embargo, la alegría duró poco, ya que inmediatamente después del saque central, Cusco forzó un nuevo tiro de esquina y Aldair Fuentes decretó el 2-2 al minuto 93, aprovechando otra desatención defensiva.
Cuando el empate parecía definitivo, el Medellín apeló a la épica en la última jugada del partido. Un saque largo del portero Chaux fue capitalizado por Francisco Chaverra en el sector derecho; el extremo habilitó la llegada de los volantes y Alexis Serna, con una frialdad absoluta, definió entre las piernas del arquero Pedro Díaz para sellar el 2-3 definitivo que desató la euforia del cuadro antioqueño.


