El municipio de Baranoa, en el departamento del Atlántico, fue escenario de un nuevo ataque sicarial que cobró la vida de un hombre conocido en el sector bajo el alias de “Brayan”. El hecho de sangre se registró en la intersección de la calle 11A con carrera 22, en el barrio 7 de Octubre.
De acuerdo con las primeras versiones recopiladas en el lugar, la víctima se encontraba departiendo con un grupo de amigos cuando fue interceptada por dos sujetos que se movilizaban a bordo de una motocicleta. Testigos presenciales aseguraron que el individuo que viajaba como parrillero desenfundó un arma de fuego y, sin mediar palabra, le disparó en repetidas ocasiones, dejándolo tendido en el suelo con heridas de gravedad.
Fallecimiento en centro asistencial
Inmediatamente después de que los agresores escaparan del sitio, las personas que acompañaban a la víctima le prestaron los primeros auxilios y lo trasladaron de urgencia a un centro hospitalario cercano. Sin embargo, los esfuerzos médicos resultaron insuficientes, y minutos más tarde el personal de turno confirmó su fallecimiento debido a la letalidad de los impactos recibidos.
Efectivos de la Policía del Atlántico se desplazaron hasta la escena del crimen para acordonar el área, recolectar material probatorio e iniciar las labores de vecindario que permitan identificar y capturar a los responsables del homicidio.
Antecedentes: Atentado previo contra su madre
Dentro de las indagaciones preliminares de las autoridades, emergió un detalle clave que marca una línea de investigación en este suceso. Se conoció que la madre del fallecido, identificada como Sorel Vargas, también fue víctima de un atentado criminal hace aproximadamente un año en este mismo municipio. En aquella ocasión, la mujer fue abordada por sicarios en moto en la puerta de su residencia, donde recibió múltiples heridas por arma de fuego.
Frente a esta coincidencia, los investigadores judiciales buscan establecer de manera prioritaria si existe un nexo causal entre ambos ataques o si los hechos responden a posibles vendettas y ajustes de cuentas entre estructuras delincuenciales que se disputan el control territorial de distintas zonas en Baranoa.


