La polémica se desató durante la entrega del pabellón nacional a la Selección Colombia. Usuarios y figuras políticas cuestionaron las «caras largas» del plantel y el aparente rechazo a una fotografía con la menor.
Una intensa controversia sacude a Colombia tras la difusión de un video de la despedida oficial de la Selección Colombia rumbo al Mundial 2026, celebrada el jueves en Catam. La polémica se centra en el capitán del equipo, James Rodríguez, quien supuestamente le negó una fotografía a Antonella Petro, la hija menor del presidente Gustavo Petro, en medio de un ambiente generalizado de tensión y gestos de incomodidad por parte de los futbolistas.
El evento, que se manejó bajo estricta reserva, sin acceso a la prensa y anunciado a última hora, incluyó la entrega de sombreros vueltiaos a la delegación. Al subir a la tarima, la mayoría de los jugadores exhibió un semblante serio. El momento crítico ocurrió cuando Antonella saludó a Rodríguez, de 34 años, y aparentemente le solicitó una foto; sin embargo, el mediocampista continuó con el protocolo de saludos a la comitiva, ignorando presuntamente la petición de la menor.
Tendencia nacional y duras críticas oficialistas
El episodio escaló rápidamente en el entorno digital, posicionando los nombres de «Antonella» y «James Rodríguez» como la segunda y tercera tendencia principal en la red social X. Desde el sector político oficialista se emitieron fuertes pronunciamientos de rechazo hacia la actitud del combinado patrio.
La concejala de Bogotá por el Pacto Histórico, Heidy Sánchez, criticó con dureza al plantel y al capitán a través de sus plataformas digitales.
Fotos sin sonrisas y contraste en el avión
El descontento de los deportistas quedó retratado en las imágenes oficiales. Mientras el director técnico Néstor Lorenzo entregaba al jefe de Estado una camiseta autografiada y el balón oficial de la Copa del Mundo, los rostros de los futbolistas permanecieron serios. Incluso James Rodríguez optó por ubicarse en la última fila de la fotografía institucional, dejando que el pabellón nacional fuera sostenido por Petro junto a Luis Díaz, Jorge Carrascal y Jhon Arias.
Este ambiente de tensión contrastó drásticamente con una fotografía posterior difundida por los propios jugadores en las escaleras del avión, donde se les observa sonrientes y distendidos antes de despegar hacia San Diego, California, donde este domingo disputarán su último partido amistoso frente a Jordania.
Por su parte, el presidente Petro minimizó el cruce en sus redes sociales publicando únicamente dos postales: una de Antonella entregando obsequios a Juan Fernando Quintero, Daniel Muñoz y Jefferson Lerma, y otra de carácter paternal abrazando a su hija durante el acto.

Cruce por el uso de la camiseta de la Selección
La ceremonia estuvo enmarcada por otra coyuntura política. Tanto el mandatario como su hija lucieron la indumentaria de la Selección Colombia pocas horas después de que el Juzgado 120 Penal Municipal de Bogotá ordenara al candidato presidencial de derecha, Abelardo de la Espriella, abstenerse de usar dicha camiseta en su publicidad de campaña debido a una acción de tutela interpuesta por el ciudadano Wilman Ramiro Bocanegra.
Esta coincidencia avivó el debate político en la oposición. La senadora del Centro Democrático, María Fernanda Cabal, utilizó la coyuntura para arremeter contra el Gobierno en X: «Desatados algunos usando el poder judicial para influir en el proceso electoral. Aquí parece que los únicos que pueden usar la camiseta de la Selección Colombia son Petro y sus camaradas del gobierno. Ningún juez de la República puede impedir la libre expresión. Esto no es una dictadura como la que quieren Petro y Cepeda», puntualizó.


