El alto tribunal determinó que ya se le garantizaron los derechos de doble conformidad al hermano del expresidente Álvaro Uribe, por lo que la condena de 28 años de cárcel quedó en firme.
La Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia rechazó por improcedente el recurso extraordinario de casación interpuesto por la defensa de Santiago Uribe Vélez. Con esta decisión judicial, el alto tribunal cerró la última puerta jurídica ordinaria del procesado, ratificando de manera definitiva su condena a 28 años de prisión por los delitos de homicidio agravado y concierto para delinquir, en el marco del expediente del grupo paramilitar conocido como ‘Los 12 Apóstoles’.
La defensa del ganadero había acudido al recurso extraordinario tras un largo e inusual recorrido procesal. En la primera instancia del juicio, Uribe Vélez había sido absuelto de los cargos; sin embargo, al ser apelada la decisión, el tribunal de segunda instancia revocó la absolución y dictó la fuerte condena. Esto obligó a activar la figura constitucional de la «doble conformidad», permitiendo que la propia Corte Suprema revisara con lupa la legalidad de la sentencia condenatoria por primera vez. Al consumarse y ratificarse esa etapa, el alto tribunal determinó que ya se le brindaron todas las garantías procesales al acusado y, por ende, no cabía un nuevo recurso de casación.
El crimen del conductor Camilo Barrientos
El eje central por el cual la justicia halló culpable al hermano del expresidente Álvaro Uribe fue el asesinato de Camilo Barrientos, un conductor de servicio público ejecutado en la ruta vial entre los municipios de Campamento y Yarumal, en el norte del departamento de Antioquia. Los miembros de la estructura ilegal perpetraron el crimen bajo el señalamiento directo de que la víctima actuaba como un supuesto auxiliador de los frentes guerrilleros que hacían presencia en la región.
Financiación probada desde 1995
La investigación judicial contra ‘Los 12 Apóstoles’ comenzó formalmente en el año 1995. Santiago Uribe resultó vinculado al proceso penal tras las declaraciones del testigo Albeiro Martínez, quien detalló ante los fiscales la presunta autoría del hacendado en múltiples homicidios selectivos ocurridos en el casco urbano y rural de Yarumal.
Posteriormente, los peritos del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía General de la Nación comprobaron la existencia material del grupo delincuencial y demostraron que su expansión criminal se consolidó bajo la complicidad y el mando del entonces teniente de la Policía Nacional, Juan Carlos Meneses. Fue precisamente el oficial Meneses quien, en una declaración jurada entregada en el año 2010, vinculó de forma definitiva a Santiago Uribe Vélez al asegurar que el hoy condenado les entregaba dinero en efectivo de forma periódica para financiar los crímenes cometidos por la organización.


